10 de mayo 2012 - 00:00

Un Rothko rompió record de arte de posguerra: u$s 87 M

«Orange, red, yellow» (1961), de Mark Rothko: los tres colores que sacudieron al mercado del arte de posguerra.
«Orange, red, yellow» (1961), de Mark Rothko: los tres colores que sacudieron al mercado del arte de posguerra.
Nueva York - Un óleo de Mark Rothko pintado en 1961 batió récord al venderse la noche del martes por 87 millones de dólares en Nueva York, mientras que obras de Gerhard Richter, Jackson Pollock, Yves Klein y Alexander Calder también superaron las mayores cifras de venta de sus artistas en una multimillonaria subasta de Christies, la mayor de arte de postguerra de la historia.

La casa de subastas consiguió un total de 388,5 millones de dólares, comisiones incluidas, frente a unas previsiones de entre 236 y 330 millones lideradas por el «Orange, red, yellow» de Rothko. «Este cuadro de Rothko, que data de 1961, es una obra maestra que ha atraído la atención de mucha gente por su valor y belleza», dijo Laura Paulson, directora de la venta.

Este cuadro, el más importante del artista estadounidense (1903-1970) que ha salido al mercado desde «Centro blanco», vendido en 2007 por 72,8 millones de dólares, es la «personificación» del arte de Rothko, según Paulson, quien añadió que «en él se recrea una experiencia que invoca lo trascendental». «La extraordinaria escala y la fuerza de la paleta de esta obra sublime son la esencia de la profunda visión de Rothko», explicó Paulson sobre el cuadro, que se vendió una hora después de comenzada la subasta y tras una intensa puja que hizo dispararse vertiginosamente el precio de la obra.

Se ofrecieron 59 lotes y sólo tres se quedaron sin vender, una proporción insólita, y determinados postores elevaron los precios de las obras más valiosas, superando con creces las estimaciones más elevadas. «Ha sido fantástico, fue algo sin precedentes», dijo Koji Inoue, especialista de Christies a cargo de la subasta.

Cinco obras superaron los 20 millones de dólares, mientras que 11 de los 40 artistas representados en la subasta batieron sus propios récords de venta. «El mercado ha respondido de verdad», afirmó Brett Gorvy, responsable internacional de arte contemporáneo y de la postguerra de Christies. «Es un mercado muy informado, muy sofisticado», dijo, añadiendo que «la fuerza del mercado de subastas global y de las pujas de Estados Unidos» era evidente.

Las obras de la colección del mecenas y humanista de Filadelfia David Pincus, que murió en diciembre, encabezadas por el Rothko, recaudaron un total de 175 millones de dólares, bastante por encima de los 100 millones previstos. El «Number 28, 1951» de Pollock, una de las características pinturas con salpicaduras del autor, y el «Onement V» de Barnett Newman, ambos de la colección Pincus, alcanzaron 23 y 22,5 millones respectivamente. El Pollock dobló el anterior récord del artista, mientras que el Newman se vendió por más de cuatro veces su marca anterior.

Otra de las estrellas de la venta fue «FC 1», de Yves Klein (1928-1962), por el que se pagaron 36,4 millones de dólares. Esta pintura, una de las más importantes del período de posguerra, en la que el artista francés combina su característico color azul con pigmentos rosas para representar el fuego y unas siluetas humanas, es la última que pintó, tan sólo unas semanas antes de su prematura muerte, a los 34 años.

«Esta obra de Klein es para Europa lo que la pintura Número uno de Pollock es para EE.UU., y en ella se encarnan las obsesiones de este artista por reconciliar los conceptos de la presencia y la ausencia, la vida y la muerte», describió la experta en arte de posguerra Loic Gouzer en un comunicado. El último precio récord de una obra de Klein fue de 23,6 millones de dólares.

La subasta ofrecía una amplia muestra del trabajo de Alexander Calder (1898-1976), en la que sobresalió «Lirio de fuerza», una escultura de dos metros en la que, según Christies, el artista aúna «la ingenuidad, el lirismo y el sentido del juego dentro de una forma perfecta», y que alcanzó los 18,5 millones de dólares.

Por 5,7 millones se vendió «El rojo de Saché», una de las características esculturas móviles de Calder, realizada en 1954, el año en el que se trasladó a esta población francesa, en la que desarrolló uno de los periodos más fructíferos de su carrera, mientras que «Ráfaga de nieve» alcanzó los 10,3 millones.

Asimismo, suscitaron una gran cotización varias obras de Willem de Kooning (1904-1997), como «Sin título I», de 1980, por la que se pagaron 14 millones de dólares, y que constituye la culminación del estilo expresionista del artista holandés. De sus pinceles es también «Sin título V», de 1983, que se vendió por 8,4 millones de dólares, así como «Mujer sentada en un banco» o «Gran torso», que están muy influidas por sus esculturas y que alcanzaron respectivamente unos precios de 2 y 2,8 millones.

Otros artistas, como Jeff Wall, Josef Albers, Vija Celmins y Sherrie Levin, también batieron récords. «Abstraktes Bild», de Gerhard Richter, generó la subasta más enardecida de la sesión, al superar fácilmente el precio estimado de 18 millones de dólares y venderse por 21,8 millones.

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