Con el Merval mirando desde la tribuna, lo que llegó del exterior fue otro lunes donde reapareció la tregua en la mala secuencia de las Bolsas del mundo. Aunque con la fragilidad que implican los pobres volúmenes de negocios que se reúnen en los repuntes inesperados. Ayer, lo único que estaba a la mano para justificar el rebote pasó por los aconteceres en Libia, que los forjadores de argumentos «artísticos» traducían como el restablecer de la producción petrolera (aunque lo que viene en Libia, en el nuevo poder, resulte un gran interrogante). Pero sirvió para la ocasión y Europa es la que lo utilizó de la manera más elástica, con subas generales del 1% al 2%. El Dow Jones se mantuvo más cauteloso, apenas asomando la cabeza con el 0,3% de mejora. El Bovespa también muy aplanado y haciendo un panorama que trajo un día de alivio, después de tanta golpiza. En cambio, lo que podía interesar en Buenos Aires no trajo noticias favorables. Salvo un par de papeles -Ledesma y Pampa- en las principales plazas con cotización foránea las caídas se reiteraron y con bajas de un 2%, hasta más del 4%. La idea de indicadores bursátiles que estén «sobrevendidos» también se utilizó como posible argumento, y en tal caso resulta un aspecto más lógico, que puede tenerse en cuenta. Como para que se pueda regenerar tejido perdido a través de una oferta que promueva su propia demanda (al cubrir posiciones). Síntesis de un primer andar por el final de agosto, donde se dejó de recibir «metralla» vendedora. Hoy, bajo la lupa. La Bolsa regresa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario