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Uruguay podría aceptar más ingresos a Botnia
Por imperio de las agendas previas, esa postal coincidirá con otro encuentro: el que hoy a las 16 mantendrá en Montevideo Mujica con el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, aunque en el marco de una gira comercial con 35 empresarios de la provincia que albergó la embestida de los ambientalistas de Gualeguaychú.
«Vamos a conversar sobre la profundización del intercambio comercial entre ambos Estados», dijo el mandatario justicialista K, aunque no se descarta que aborden también el espinoso tema de los chequeos ambientales.
De la primera de las cumbres participarán el vicecanciller argentino Alberto DAlotto y su par uruguayo, Roberto Conde, además del flamante Comité Científico binacional, encargado de liderar el manejo de la lupa ambiental.
Tal como lo anticipó este diario, en la reunión Uruguay podría aceptar una mayor frecuencia de controles sobre la pastera finlandesa, aunque no cedería respecto del formato de esas inspecciones y de su pretensión de respetar «los estándares establecidos internacionalmente» en ese rubro. En los últimos días volvieron los cortocircuitos entre ambos países luego de que expiró el 2 de noviembre el plazo para presentar ante la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) una propuesta con los detalles técnicos del monitoreo.
Aquel día irritó a los funcionarios uruguayos que el canciller Héctor Timerman -hoy, en la Cumbre del G-20 de Seúl- utilizara la red social Twitter para decir que la Argentina tenía su plan definido y que esperaba que Uruguay cumpliera con lo firmado.Ante ese escenario, el país oriental pidió un plazo adicional de 10 días que concluye el viernes. Para el viernes pasado estaba prevista una reunión del comité binacional de científicos, pero se suspendió por el mal clima entre las delegaciones.
Para el Gobierno uruguayo, la posición de «máxima» planteada por la Argentina no es aceptable, ya que -entienden- se pretende ir en las inspecciones más allá de lo que determina el estatuto de la CARU, al aspirar a controlar «los gases» que surgen de la ex Botnia aunque «la CARU solamente establece el control sobre el agua».

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