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Vargas Llosa, del e-reader a la marihuana
En un curso sobre su obra en España, Vargas Llosa expresó preocupación porque las pantallas puedan reemplazar a los libros y elogió al gobierno uruguayo por su decisión respecto de la marihuana.
Vargas Llosa explicó que aún es pronto para saber cuál será la influencia de las nuevas tecnologías en el lenguaje, pues vivimos en una época de «frontera» en la que se van imponiendo poco a poco, si bien no hay perspectiva suficiente para saber su efecto en el vida cultural.
Sin embargo, el Premio Nobel reconoció que mira «con cierta preocupación» el hecho de que las pantallas vayan reemplazando a los libros, pues, aunque «muchos piensan que simplemente se trata de un cambio de soporte y que los contenidos no se van a ver afectados», considera que «hay razones para dudar». Y es que el soporte «muchas veces tiene una cierta influencia sobre el contenido», consideró Vargas Llosa, que espera que esa influencia «no vaya en el sentido de banalizar demasiado los contenidos para hacerlos más asequibles» al mayor número de personas, como se ha visto con la televisión.
«Depende de nosotros que no ocurra. Si nosotros queremos preservar los contenidos de la cultura tenemos que operar sobre esta gran transformación que representan las nuevas tecnologías», afirmó.
Sin embargo no dudó en subrayar los aspectos positivos de las tecnologías en la comunicación y la información, cuyo campo se ha ampliado «enormemente» y han hecho «casi imposibles los sistemas de control de la expresión y de las críticas».
El escritor hizo ayer una breve visita por sorpresa a los Cursos de Verano que organiza la Universidad Complutense de Madrid en la localidad de San Lorenzo de El Escorial y que en su amplio programa está dedicando una semana al tema «Vargas Llosa y las mujeres», patrocinado por la cátedra que lleva su nombre.
«Mi relación con las mujeres es buena. Con las mujeres he tendido muy buena relación siempre», dijo el escritor entre risas, aludiendo al título del curso que profundiza y analiza los personajes femeninos de gran complejidad y belleza que habitan en sus obras.
Antes de inaugurar el curso, respondiendo la pregunta de periodistas, el escritor peruano apostó por trasladar a «todos los gobiernos» la idea del Gobierno de Uruguay favorable a la legalización del cultivo y la venta de cannabis al considerar insuficiente la «pura represión» para acabar con la criminalidad asociada al narcotráfico. Y propuso que esta solución vaya acompañada de medidas de información y rehabilitación social.
Según publicaron medios españoles, como «La Vanguardia», El Nobel advirtió que la criminalidad asociada al narcotráfico ha conducido a la formación de carteles «enormemente poderosos» desde el punto de vista económico y desde la influencia que ejercen en algunos países. «La pura represión no resuelve el problema. Se gastan billones y billones de dólares en la represión y no ha hecho que disminuya la producción o la comercialización, sólo ha servido para encarecer el precio de la droga», argumentó.
A su entender, la legalización era hasta hace poco una solución «poco realista», pero parece que se va abriendo camino y que cada vez hay más voces a su favor. «La iniciativa del Gobierno uruguayo es muy positiva y ojalá tenga seguidores», remarcó.
Vargas Llosa precisó que la legalización no es en sí sola suficiente porque «implica riesgos» y, para evitarlos, propuso invertir en políticas de información y rehabilitación. Puso el ejemplo del tabaco, que no se prohíbe pero se informa de sus riesgos y la persona decide asumirlos o no.
En este contexto, elogió también el «mérito» de Portugal al legalizar parcialmente el uso de la marihuana, lo que no ha conllevado un aumento en el consumo de las drogas duras. «Ese argumento de los enemigos de la legalización no ha funcionado», añadió.
El escritor también fue preguntado sobre la victoria del PRI en México. «El pueblo de México se ha pronunciado en unas elecciones que han sido aparentemente limpias y el resultado refleja el sentir de los electores», indicó, para mostrar su deseo de que el Partido Revolucionario Institucional que vuelve al poder «no sea el mismo que el que lo dejó». Confía en que sea un partido «más democrático», que no aspire a tener «esa especie de control absoluto» sobre la vida política de México que tuvo «el viejo PRI», que «instauró una especie de dictadura perfecta». De este modo, abogó por respetar las decisiones electorales, «aunque uno no piensa que sean las ideales».
Ya durante la inauguración del curso «Vargas Llosa y las mujeres», como gran contador de historias que es, el escritor mantuvo al público pegado a sus palabras, mientras recordaba la influencia que tuvo su padre, sin quererlo y sin saberlo, en reforzar su vocación de escritor o cómo la disciplina que le impusieron en un internado militar le enseñaron «a amar la libertad».
Pero además Vargas Llosa brindó al auditorio momentos muy divertidos, como cuando narró su participación como codirector en la primera versión cinematográfica de «Pantaleón y las visitadoras» y eso que él no sabe «ni sacar fotos», por lo que su experiencia tras las cámaras fue una odisea. «Es una película que no hay que ver de ninguna manera, que si se cruza en su camino y ustedes me tienen en alguna estima, por favor no vean, porque además actúo. Es una película espantosamente mala y todo es culpa mía», aseguró Vargas Llosa con gran sentido del humor.
Agencia EFE

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