- ámbito
- Edición Impresa
Venecia: coreano Kim Ki-duk se llevó León
El papelón de la noche se vivió en la gala de entrega, cuando el presidente del jurado, Michael Mann, se equivocó en el orden de los premios, lo que llevó a que se anunciase que Anderson se llevaba el Especial del Jurado (tercero en importancia), que en realidad le correspondía a la austriaca «Paradies: Glaube» de Ulrich Seidl. Sin corregirse, Mann anunció a continuación al ganador principal, Kim Ki-duk, quien al agradecer su premio se puso a cantar la nana coreana «Arirang». En «Piedad», ambientada en una zona humilde de los trabajadores del metal en el corazón de Seúl, Lee Jung-jin encarna a un cobrador sin escrúpulos de préstamos usureros, capaz de dejar tullido a cualquiera que no cumpla con los pagos y cuya vida cambia cuando llega Cho Min-soo, la mujer que afirma ser la madre que le abandonó de pequeño.
A través de esta relación madre-hijo el director construye un retrato del capitalismo extremo y sus efectos en las relaciones personales. «Es imposible vivir sin dinero en una sociedad capitalista», dijo el realizador «pero ese dinero determina las relaciones. Todos somos víctimas y victimarios a la vez», dijo el realizador de «Primavera, verano, otoño, invierno y otra vez primavera» en rueda de prensa al presentar la película.
Kim Ki-duk, nacido en 1960, ya había ganado el León de Plata al mejor director por «Hierro 3» y el Oso de Plata en Berlín a la mejor dirección con «Samaritan Girl».
El jurado recompensó a «The Master», que partía como una de las favoritas con el León de Plata a la mejor dirección (el segundo premio en importancia) para su director Anderson, así como la Copa Volpi a sus dos protagonistas Phoenix y Seymour Hoffman (lo que imposibilitaba, según las normas del certamen, que la película se hiciese además con el León de Oro).
Hoffman, que acudió en solitario a recoger ambos premios, dijo de su compañero de rodaje que es «una fuerza indomable», y elogió a Anderson, a quien conoce desde hace ya 20 años y con quien trabajó en «Magnolia».
Phoenix, que regresó al cine con este film tras varios años de alejamiento, fue unánimemente elogiado por la crítica por la interpretación de un alcohólico, huérfano de familia y afectos, que a su regreso de la Segunda Guerra Mundial se deja embaucar por un charlatán (Hoffman) que lidera una pseudoreligión, en la que muchos vieron claras alusiones a Cienciología de cuyo culto participan, entre otros, Tom Cruise y John Travolta.


Dejá tu comentario