Capriles, quien perdió las elecciones presidenciales contra Maduro, anunció ayer que convocará a una protesta contra la violencia y para exigir el desarme de los grupos radicales, conocidos como colectivos, que dicen apoyar al Gobierno chavista.
El opositor gobernador de Miranda censuró los actos vandálicos registrados tras las manifestaciones recientes en Caracas, de las cuales el Gobierno responsabilizó a la oposición fascista, y pidió a los venezolanos que orienten sus reclamos hacia acciones pacíficas.
"Marcharemos en contra de la violencia, la escasez, el desabastecimiento y a favor de quienes sufren porque no consiguen alimentos, ni medicinas. Dejemos solos a los violentos. A la protesta pacífica y legítima hay que ponerle foco, es obvio que el Gobierno no lo quiere", puntualizó en una conferencia de prensa.
Capriles pidió, además, no tapar "con foquismos los graves problemas" del país.
"Queremos tomarle la palabra a Maduro. Usted dijo que se deslindaba de los grupos violentos que apoyan al Gobierno, pero queremos ver por televisión cuando se desarme a los paramilitares. Póngale fecha, póngale hora, no queremos más palabras ni discursos vacíos", agregó en referencia a declaraciones del mandatario en las que exhortó a los colectivos a irse del chavismo en caso de optar por la vía armada.
Pese a haber disentido públicamente con el opositor Leopoldo López, por su campaña para conseguir la caída del Gobierno, Capriles se solidarizó con el dirigente de Voluntad Popular (VP), sobre quien pesa una orden de detención de la Fiscalía General por cargos de terrorismo, homicidio y asociación para el delito debido a su liderazgo en la manifestación del miércoles pasado donde murieron tres personas.
Por su parte, López, que se encuentra prófugo, instó a través de un mensaje en su cuenta de Twitter a continuar en las calles las protestas contra Maduro.
"Al país, en especial a los estudiantes, que siempre he admirado y apoyado, ratifico que la lucha sí es en la calle, el método es la no violencia", escribió.
Poco después el periódico El Nacional informó en su portal web que efectivos policiales habían visitado la casa del padre del opositor en Caracas, en su búsqueda.
Dirigentes de VP afirmaron que López permanecía junto a sus asesores en su vivienda en Chacao, el rico distrito del este de la capital donde fue alcalde, pero no existe evidencia de ello. Ayer una de sus voceras, Isadora Zubillaga, declinó ofrecer detalles sobre su paradero, y sólo especificó que se encontraba en Venezuela y que no saldría del país como habían denunciado dirigentes chavistas.
El presidente venezolano insistió ayer en que su país es víctima de la violencia de "bandas fascistas de la derecha contra la sociedad y el pueblo". "Tengan la seguridad que los venceremos", subrayó.
A través de Twitter, reclamó que "Venezuela tiene el derecho y el deber de defenderse de estas bandas fascistas al margen de la ley" y dijo que se derrotarán a todos esos grupos. También acusó a "los medios burgueses" nacionales e internacionales de funcionar como "cómplices" de esas bandas, al tiempo de asegurar que "la verdad siempre triunfará en nuestra patria".
"Cuando hay violencia, la derecha, sus jefes políticos no asumen su responsabilidad y siempre se esconden cobardemente", agregó.
Las manifestaciones son la última prueba de fuerza entre el presidente y la oposición, que protesta por el rápido deterioro de la calidad de vida en el país miembro de la OPEP, que enfrenta una crisis de inflación superior al 56% anual, escasez crónica de productos básicos y altos niveles de criminalidad.
La agitación social sacó a la superficie las diferencias en el movimiento estudiantil, con grupos pacíficos que salen a las marchas pero distanciados de los enmascarados y violentos manifestantes que provocaron destrozos y congestionamientos.
Los disturbios registrados esta semana causaron inquietud en la región y el Departamento de Estado de Estados Unidos dijo estar "preocupado" por la tensión que acompaña las protestas. Además, hizo un llamado al diálogo.
En tanto, aliados de Venezuela condenaron lo que llaman una "aventura golpista" de opositores a Maduro.
Ayer, miles de opositores volvieron a marchar en el este de la capital, con la presencia de los asambleístas María Corina Machado y el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, y sin los líderes universitarios que encabezaron las protestas desde el miércoles.
| Agencias AFP, EFE, DPA, ANSA y Reuters |


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