22 de febrero 2016 - 00:00

Verano en la Patagonia

La Patagonia argentina no sólo ofrece un espectáculo natural inolvidable a todo aquel que tenga el gusto de conocerla, sino que también ha desarrollado un amplio espacio para actividades y placeres. Bariloche es uno de sus principales exponentes, ya que esa ciudad de Río Negro concentra inmejorables opciones gastronómicas, de spa, golf y pesca, entre otras.

Verano en la Patagonia
En verano, Bariloche es la combinación ideal de aventura, naturaleza, descanso y sol. Un escenario paradisíaco, lleno de lugares que invitan a descubrir, a explorar y a volver una y otra vez.

SOL Y PLAYAS

Las playas son una excelente opción para quienes buscan combatir el calor. Playa Bonita, por ejemplo, ubicada en el kilómetro 8, se convierte en uno de los balnearios más extensos y populares de la Capital de los Lagos. Y aunque las aguas del imponente Nahuel Huapi se presenten ante los ojos de un color verde intenso y ultratransparentes, la realidad es que se trata de un lago de aguas muy profundas y heladas (entre 13 ºC y 14 ºC en verano), por ser de origen glaciario.

La playa Centenario en el barrio Ñireco, las playas céntricas, Bahía Serena (sobre la avenida Bustillo en el kilómetro 12) y playa Los Coihues, ubicada sobre el lago Gutiérrez, suelen ser los balnearios más concurridos durante la temporada.

El lago Gutiérrez se encuentra en un valle custodiado por los cerros Otto, Catedral y De la Ventana. Está rodeado por bosques de coihues y sus aguas son relativamente templadas, ya que provienen de las lluvias invierno-primaverales. Por esa razón, este lago es uno de los destinos preferidos para bañarse y realizar deportes acuáticos. Tiene varias playas, muchas de ellas accesibles por caminos pavimentados.

En la cabecera norte del lago, está Villa Los Coihues. Se accede yendo por la ruta 40, a unos 15 kilómetros del centro y tras cruzar un antiguo puente de madera. Cuenta con guardavidas y un increíble museo paleontológico, que contiene maquetas, fósiles y toda la historia de la evolución geológica de la Patagonia.

Si caminamos 2 kilómetros bordeando la margen oeste del lago Gutiérrez llegaremos a un puesto de guardaparques y al camping Gutiérrez. En este lugar se puede solicitar información y completar en registro gratuito de trekking. Desde aquí nacen varias sendas para llegar a la Cascada de los Duendes. Es una caminata corta y fácil de hacer.

En tanto, recorriendo la costa del lago Gutiérrez por el lado este, encontraremos algunas playas que, aún siendo muy angostas, son ideales para pasar el día. El asfalto llega hasta allí.

LAGO MASCARDI

A unos 30 kilómetros de Bariloche yendo hacia el sur por la ruta 40 aparece el lago Mascardi. Es un lago con forma de L o de V, ideal para pescar y navegar. Uno de sus brazos está alineado en dirección norte-sur (el brazo Catedral), mientras que el otro está orientado en dirección este-oeste (el brazo Tronador). Próximo al vértice de los dos brazos se ubica la isla Corazón.

En la cabecera norte de este lago se encuentra el camping Relmu Lafquen, al cual se llega bordeando el brazo catedral por la ruta 40 sur. Está dirigido por la comunidad Wiritray. Si nos desviamos de la ruta 40 hacia la derecha, por la entrada que conduce hacia Pampa Linda y el cerro Tronador, se encuentra el camping La Querencia, a 4,5 kilómetros de la ruta 81. Ya en camino hacia Pampa Linda, a orillas del brazo Tronador, se encuentra el camping Los Rápidos.

ALTA GAMA

Una buena forma de aprovechar los placeres barilochenses son las propuestas de spa, que son muchas en la ciudad y sus alrededores, ya que al menos una veintena de los hoteles de más alta calidad ofrecen tratamientos estéticos y de salud para mujeres y hombres, incluyendo faciales, desintoxicación de la piel, regenerativos, programas de puesta en forma, de relax e hidroterapia.

DEPORTES NÁUTICOS

Transcurrir los días bajo el cálido sol del verano barilochense hace sentir bien a cualquiera que se proponga vivir esta estación a pleno. Pero algo que nunca falla son las actividades náuticas. Las posibilidades de realizarlas en el sur, especialmente en la ciudad de San Carlos de Bariloche, abundan y satisfacen: kayak, canotaje, windsurf, rafting, buceo, kitesurf, velerismo, natación o un simple paseo en bote.

San Carlos de Bariloche cuenta con innumerables lagos, lagunas y ríos de montaña que otorgan la posibilidad de conocer y atravesar espacios vírgenes a los que, de otro modo, es difícil llegar. La práctica de buceo, rafting, canoying y kayakismo se impone entre los más jóvenes, que gustan desafiar las heladas aguas y contemplar los misterios que albergan en esas profundidades, de exótica vegetación.

Para realizar rafting, particularmente en la ciudad de Bariloche, los mejores lugares suelen ser el río Limay (nivel 1), Manso inferior (nivel 3), río Manso entre los lagos Steffen hasta Andrade (nivel 2), Manso medio, tramo largo Los Moscos y lago Hess (nivel 3 y 4), o Manso inferior hasta tramo fronterizo (nivel 4).

Aquellos que prefieren el buceo deberán tener en cuenta que debido a la profundidad, la temperatura y la impredecibilidad del lago es conveniente realizar un curso previo con un instructor capacitado, para luego tomar el bautismo y así poder sumergirse en las aguas.

EL CATEDRAL

La cima del cerro Catedral es el mejor lugar para pasar las vacaciones de verano. Las mejores vistas y actividades: escalada, trekking y Kids Club, con palestra y tirolesa en un circuito de multiaventura. También hay paseos en mountain bike, fourtrax, rappel, mountainboard y cabalgatas.

El ascenso incluye la posibilidad de realizar diversas actividades. Quienes quieran vivir una experiencia activa en la montaña, para todas las edades, podrán optar entre hacer trekking (caminatas) al filo del cerro Catedral o tomar una clase de escalada en La Hoyita, una hondonada ubicada en la parte superior de la ladera Sur, cubierta aún por la abundante nieve que dejó el invierno. Estas actividades son gratuitas, presentando el ticket de ascenso a los medios de elevación.

Otra inmejorable opción es el Complejo Teleférico Cerro Otto. Se trata de un cerro con imponentes paisajes a sólo 5 kilómetros del centro de la ciudad. Se puede subir utilizando el legendario teleférico. En la cima, a 1.405 metros sobre el nivel del mar, encontraremos la mundialmente conocida confitería giratoria e impactantes vistas. Ideal para realizar caminatas por el bosque.

PUERTO BLEST: UN RINCÓN PARA EL RELAX

Puerto Blest, sobre el brazo del mismo nombre del lago Nahuel Huapi, constituye un rincón de paz y aventura entre los bosques que rodean este espejo de agua, con numerosas actividades acuáticas y de senderismo por la selva valdiviana, lo que sumado a su gastronomía y a la oferta de alojamiento, lo convirtieron en un lugar propio dentro del gran destino que es San Carlos de Bariloche.

La forma más recomendable de llegar es tomar una embarcación desde Puerto Pañuelo, en la península Llao Llao, y navegar los 25 kilómetros del brazo más grande del lago.

Los atractivos no se hacen esperar y comienzan al ingreso del brazo, desde donde se pueden ver los cerros Capilla y Millaqueo, y se pasa frente a la isla Centinela donde está la tumba del perito Francisco Pascasio Moreno, un lugar donde todas las embarcaciones deben hacer sonar su sirena a modo de saludo.

Las naves acostumbran detenerse en el acceso a la Cascada de los Cántaros, donde hay un sendero escalonado que recorre la exuberante vegetación de la selva valdiviana y lleva hasta el lago Cántaros, que es el origen de la cascada, donde se puede observar un alerce de 1.500 años.

Desde allí, los visitantes pueden arribar a Puerto Blest mediante una navegación de cinco minutos o a pie, por el Sendero de la Bahía que se interna nuevamente en la selva y permite la observación de su flora y fauna, especialmente avícola.

Puerto Blest era habitualmente un destino de paso o para una jornada, pero desde la reconstrucción, en 2015, de su histórica hostería edificada en 1904, los turistas tienen la posibilidad de pasar las noches y tomarlo como base para sus vacaciones en esa zona de Bariloche.

Al no haber viviendas ni comercios vecinos en varios kilómetros a la redonda, es fácil la conexión con la naturaleza y actividades como la pesca, donde ayuda el ambiente calmo del bosque.

Para el ciclismo o el trekking existen caminos inmersos en el mencionado ecosistema que sólo se desarrolla en ese lugar de la Argentina.

GASTRONOMÍA, UN CLÁSICO

La gastronomía es otro de los puntos fuertes gracias a la combinación de productos gourmet exclusivos de la Patagonia, el toque de chefs reconocidos y el entorno natural que suele acompañar las vistas de los mejores restoranes locales.

Abundan los productos frescos de huerta, hongos recién cosechados o frutos rojos y sobresalen exquisiteces como el cordero patagónico, la trucha, el ciervo y el conejo. En Colonia Suiza, a 25 kilómetros del Centro Cívico de Bariloche, se da otra de las grandes atracciones gastronómicas locales: el curanto, una antigua tradición que implica la cocción de carnes y verduras bajo tierra, bajo el calor de piedras calentadas especialmente. Desde Colonia Suiza los turistas concurren a los senderos andinos, ya sea a pie o cabalgando, siendo las excursiones más frecuentes hacia la laguna Negra, el cerro López y el refugio Jakob.

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