La UCR de Ricardo Alfonsín juega el próximo domingo en Santa Fe bastante más que una primaria local para elegir candidato a gobernador en el frente progresista que integra con el Partido Socialista. El resultado de esa compulsa puede modificar de cuajo el mapa político del principal polo opositor a Cristina de Kirchner con esquirlas que llegarán hasta el peronismo disidente de Francisco de Narváez.
El gobernador socialista Hermes Binner ya advirtió que su proyección como candidato presidencial está atada a la suerte de Antonio Bonfatti, ministro de Gobierno, y su precandidato a la gobernación en la interna del PS frente al senador Rubén Giustiniani. La primaria del próximo domingo, que marcará además el debut del sistema de boleta única, ya causa pánico en el alfonsinismo, que negocia en dúplex con Binner a nivel nacional y con De Narváez en la provincia de Buenos Aires, aunque el diputado empresario ya blanqueó su intención de extender el acuerdo con la UCR a todo el país.
Además de Bonfatti y Giustiniani, el tercer candidato de la interna del frente progresista santafesino es el intendente radical de la capital santafesina, Mario Barletta, quien encabeza fórmula junto a Carlos Comi, de la Coalición Cívica de Elisa Carrió. Anoche, el alfonsinismo planteaba tres escenarios posibles de cara a la primaria en Santa Fe.
Gana Bonfatti. En este caso, con el triunfo de su delfín en la interna socialista, Binner emergería como candidato presidencial y Alfonsín podría quedar relegado a la categoría de vice en la fórmula para el 23 de octubre. Es el peor escenario que se plantea el radicalismo sobre todo teniendo en cuenta el veto del socialismo bonaerense al acuerdo con De Narváez.
Gana Giustiniani. El rival de Binner en la interna socialista fue compañero de fórmula presidencial de Elisa Carrió en las elecciones presidenciales de 2007 cuando este binomio salió segundo detrás de Cristina de Kirchner y sacó más votos que el entonces candidato radical, el peronista Roberto Lavagna. El alfonsinismo especula que con este resultado aumentarían las chances del diputado radical de encabezar la fórmula pero también temen que Giustiniani, para sumar capital político en su campaña por la gobernación, le pida a Binner que sea candidato presidencial.
Gana Barletta. En este caso un eventual triunfo del intendente radical cerraría el debate y afianzaría a Alfonsín como candidato presidencial. También ayudaría a recomponer, vía Comi, la relación con la Coalición Cívica de Elisa Carrió pero a la vez liberaría el camino para un acuerdo con De Narváez en el principal distrito electoral del país.
En las últimas 48 horas, las negociaciones entre Alfonsín y De Narváez entraron en punto muerto. El Comité Nacional de la UCR emitió un comunicado en el que rechaza la pretensión del diputado de Unión-PRO de nacionalizar el acuerdo y las tratativas quedaron paralizadas hasta que se conozca el resultado de las primarias santafesinas del domingo. Sea cual sea el ganador, el mapa opositor no será el mismo a partir del lunes.
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