27 de enero 2011 - 00:00

“Visita” policial a la periodista de Ámbito

Dos días después de entrevistarse con Yoani Sánchez (ver nota principal), esta periodista y su acompañante recibimos, en el hotel que nos hospedábamos, la inesperada visita de un teniente coronel en uniforme (con las insignias del Ministerio de Interior) y de un policía político de civil. Ambos se presentaron sin dar sus apellidos: Esteban y Roberto. Venían, según dijeron, a constatar si nuestras visas de turista estaban en regla. Durante 45 minutos, fuimos interrogados por los dos representantes del Gobierno cubano acerca de a quiénes habíamos contactado en nuestra estadía en La Habana. Mientras, repasaban una y otra vez las páginas y sellos de nuestros pasaportes (para «cultura general», explicó con ironía el que no llevaba uniforme).

«Ella (por Yoani) es una opositora al Gobierno, que miente sobre la realidad de Cuba», nos dijeron. «Estamos en un país libre (sic)», agregó el policía de civil, «y queremos que esto sea una alerta para ustedes, para el resto de su estadía en Cuba y para que, como turistas, no se dejen utilizar por la oposición». Clarísima admonición.

Habían visto todo: nuestro encuentro con Yoani y su marido a las 6 de la tarde -convenido horas antes por teléfono, intervenido sin lugar a dudas- en una confitería del barrio Miramar. Nos habían seguido hacia un «paladar» de la zona, luego de que en la confitería nos molestasen los ojos escrutadores de un «enviado especial», que se sentó frente a nuestra mesa minutos antes de que llegasen nuestros amigos cubanos. Nos habían tomado fotos sin disimulo alguno. Sin embargo, durante el interrogatorio en el hotel, la omnipresencia del Estado inquisidor (y la reputada eficiencia de los servicios cubanos) mostró una grieta. O preocupación: ¿qué libro le habíamos entregado a Yoani Sánchez? Para un régimen que lleva un extenso «index» de lecturas prohibidas, un ejemplar de poemas exquisitos como el que recibió Yoani aquella noche puede ser, parece, desestabilizador. Confirma, también, la política de aislamiento dirigida hacia ella.

¿Cuba libre, chico? Por ahora, sigue siendo solamente un trago. 

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