Nueva York - Aunque la causa pueda ser reprochable (unos malos datos macroeconómicos en EE.UU. que hacen confiar en que la Fed mantendrá sus masivos estímulos), lo cierto es que Wall Street comenzó ayer junio con buen pie y el Dow Jones se anotó una suba del 0,92% para cerrar en 15.254 unidades, con lo que recuperó parte del terreno perdido el viernes pasado, cuando sufrió la peor jornada desde mediados de abril, aunque eso no evitó que firmara su mejor mayo desde 2009. Mientras tanto, el S&P 500 y el NASDAQ, que se habían mantenido en terreno negativo durante buena parte de la sesión, consiguieron remontar en la recta final y terminar con unos ascensos del 0,59% y el 0,27%, respectivamente. Wall Street demostró con esas sólidas ganancias que va a hacer todo lo posible por romper el maleficio de junio, tradicionalmente uno de los peores meses del año, al igual que el mes pasado, cuando hizo oídos sordos al dicho "Sell in May and go away" (Vende en mayo y vete). Nuevamente la lógica quedó relegada a un segundo plano, puesto que los inversores volvieron a celebrar que se conocieran unos datos macroeconómicos peores de lo previsto en EE.UU., principalmente la primera contracción del sector manufacturero en seis meses, según el ISM. Y es que ese inesperado dato podría conseguir que la Fed comandada por Ben Bernanke mantenga las compras de bonos del Tesoro (de u$s 85.000 millones mensuales) que tanto gustan en Wall Street, puesto que presionan a la baja los intereses de esas Letras y hacen que los inversores busquen rentabilidades más jugosas en el mercado de valores. Centrados en lo que pueda hacer el banco central de EE.UU., los inversores apenas prestaron atención a unos datos más positivos sobre el sector manufacturero de la zona euro, que frenó su caída por primera vez en cuatro meses, lo que tampoco pareció tener efecto en Europa: Fráncfort bajó el 0,76 %, París el 0,71 % y Madrid el 0,44 %.
Agencia EFE
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