París - Una "berezina" es la figura que mejor describe lo sucedido al Partido Socialista en Francia en las legislativas del domingo, en alusión a la campaña de Napoleón en Rusia. Un naufragio, una humillación que corre el riesgo de terminar aún peor: el partido de Jean Jaures y de François Mitterrand podría desaparecer.
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Lacerado hace años, con una historia reciente al ritmo de congresos a menudo dramáticos, los socialistas gobernaron durante cinco años con François Hollande y una clase política que ha visto emerger entre otros al sucesor, Emmanuel Macron, pero también a Manuel Valls.
También en este mandato, como es tradición, hubo una pelea interna que perjudicó las inestables certezas iniciales. El epílogo fue un presidente con una popularidad cercana a cero, tanto que fue el primero que no volvió a postularse.
Quien sí lo hizo terminó peor que él: Benoît Hamon ganó las primarias socialistas explotando el antihollandismo que arrastró también a Valls.
Luego no estuvo a la altura de una campaña presidencial y los franceses lo castigaron con un 6,36% de votos que quedó grabado como el peor resultado de la historia para un candidato socialista al Elíseo.
Peor todavía, en las legislativas del domingo se abrió el abismo: después del primer turno, las proyecciones asignan al PS -que tenía 300 bancas en el Parlamento anterior- apenas entre 20 y 30 diputados.
La noche dramática vio a Hamon nuevamente humillado -eliminado en el primer turno por 100 votos a favor del rival de derecha, que quedó segunda- y primera, lejos, la candidata de ¡En Marcha!, el partido de Macron.
Junto a él resultaron despachados el secretario del partido, Jean-Christophe Cambadelis, la exministra de Cultura Aurelie Filippetti, el exministro Jean Glavany (en el Parlamento desde 1993), y el más reciente extitular del Interior, Mathias Fekl.
Otros quedaron en una situación más que complicada para el balotaje del próximo domingo, desde Myriam El Khomri -autora de una reforma laboral resistida por sindicatos- a la exministra Najat Vallaud-Belkacem.
François Lamy, derrotado en el norte, tuiteó de manera elocuente: "Un enorme gracias por esta noche a François Hollande y a Manuel Valls".
El Partido Socialista debería convocar un congreso antes de fin de año, pero mientras cada trabaja por cuenta. Hamon citó a sus seguidores a lanzar el 1 de junio un nuevo movimiento, mientras la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y la exministra de Justicia Christiane Taubira hicieron algo similar.
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