19 de julio 2013 - 00:00

Ya se piensa sólo en salvar la ropa en los comicios legislativos

Santiago - La sorpresiva renuncia del ultraconservador Pablo Longueira empeoró la ya mala perspectiva electoral de la derecha chilena a cuatro meses de la elección presidencial y a sólo treinta días del cierre de la inscripción de candidatos.

De 54 años y una extensa carrera política, en la que se destacó por su vehemencia y su proximidad al exdictador Augusto Pinochet, Longueira, que había ganado la nominación única del oficialismo en las primarias del 30 de junio, renunció a una candidatura para la cual se había preparado toda su vida luego de ser diagnosticado con una depresión.

El escenario no puede ser más adverso para su partido, la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), y para el más moderado Renovación Nacional: sin un claro sucesor y con sus relaciones internas deterioradas tras las primarias, enfrentan a la poderosa candidatura de la exmandataria socialista Michelle Bachelet, favorita según todos los sondeos para adjudicarse la elección y cuyas posibilidad de vencer incluso en primera vuelta aumentaron tras la renuncia de Longueira.

"Con esto, la derecha ya se olvida de la elección presidencial y a lo que debe apostar es a defender la elección parlamentaria" que se realizará junto a las presidenciales, dijo el polítólogo de la Universidad Diego Portales, Mauricio Morales.

"Era altamente probable que Longueiera perdiera ante Bachelet. Ahora, en una situación de crisis, aumentan las posibilidad de ella de ganar en primera vuelta", señaló por su parte Stephanie Alenda, directora del Departamento de Sociología de la Universidad Andrés Bello.

El remezón en la derecha se agudiza al ser Longuiera el segundo candidato que renuncia en menos de tres meses, tras la salida del exministro Laurence Golborne, envuelto en un escándalo financiero.

En esta situación, la Ley de Primarias permite a ambos partidos oficialistas nominar cada uno a un candidato o volver a formar una alianza, algo lejano tras los roces surgidos en una primaria en la que Longueira se impuso por un estrecho margen a Andrés Allamand, el cadidato de RN, que demoró en reconocer su derrota.

"Probablemente un nombre de consenso no va a existir. Cada partido está en su pleno derecho por optar a presentar un candidato y lo más probable es que hayan dos candidatos de la derecha", dijo Alenda. "No hay ningún posible candidato que cumpla con el requisito de ser una persona de consenso. Todos los posibles candidatos son muy extremos, muy polarizados", coincidió Morales.

Las directivas de RN y la UDI se reunían ayer para evaluar el nuevo escenario, sin comprometerse aún a entregar algún nombre (ver aparte).

"Lo que hace un partido responsable es ver sus opciones en esta nueva realidad que nos afecta y ahí vamos a tomar decisiones más adelante, pero hoy día (por ayer) no van a haber nombres ni candidatos", dijo el presidente de la UDI, Patricio Melero. "Vamos a tener unos días de incertidumbre, pero esto no se va a prolongar", señaló de su lado el titular de RN, Carlos Larraín.

El derrotado Allamand suspendió sus vacaciones en México y se aprestaba a regresar a Chile. Como segundo candidato en las primarias, tendría eventualmente mayor chance de volver a ser proclamado, pero las fuertes discusiones en las que se enfrascó con la directiva de la UDI tras la elección le restan posibilidades.

"La derecha chilena ha tenido una tradición de conflictos seguidos. Las relaciones de RN y la UDI nunca han sido particularmente buenas, así que es poco probable que Allamand sea el candidato de consenso", señaló Alenda.

Agencia AFP

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