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Yihadistas crearon su propia fábrica de armas en Mosul
Sobre el terreno, Hashim Alí, un experto en minas del ejército iraquí, detalló lo que descubrió en la calle Mart Chmoni, en Qaraqosh.
El grupo EI se apoderó de esa ciudad en 2014, forzando a la población, mayoritariamente cristiana, a huir, y transformó la calle en una fábrica de producción de armas formidables.
Allí donde las hileras de camiones descargaban los pedidos de productos turcos en las tiendas, los yihadistas fabricaban en cadena su arma más temida: los coches bomba.
En un primer edificio, desmontaban los vehículos. En un segundo, cortaban planchas de metal para su blindaje. Un poco más allá, fabricaban explosivos y luego los cargaban por decenas de kilos en los autos estacionados en la calle.
De hecho, las tropas iraquíes suelen ser blanco de estos coches, cuyas carcasas jalonan el norte iraquí.
Las armas artesanales se fabricaban en industrias tomadas por el EI, con los equipos que ya había dentro. Para dar un toque final y firmar su producción, el EI estampaba su logo en sus armas.
En la actualidad, mientras se cierra el cerco en torno al EI, las informaciones recabadas sobre esta producción podrían permitir contrarrestar mejor la amenaza que ésta representa más allá de los territorios bajo su control, afirmó Bevan.
De Egipto a Francia, pasando por Bélgica y Turquía, el grupo y sus satélites llevaron a cabo mortales ataques en 2015 y 2016. En diciembre, la agencia policial europea, Europol, advirtió que los yihadistas podrían atacar Europa con sus coches bomba.
"Los escenarios iraquí y sirio son un nido de desarrollo de artefactos cada vez más sofisticados, que seguramente nunca fueron igualados", consideró Bevan.
Su amenaza ya se extiende más allá de esos territorios pues, "si bien se expulsó al EI de Mosul y de amplios pedazos de Siria, sus combatientes se dispersarán y entre ellos, sus fabricantes de bombas".
| Agencia AFP |


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