• Cerró el año «Caiga quien Caiga» en «Canal 13» para concretar la anunciada mudanza a «Telefé». Sin embargo, mientras en pantalla atenuaron los permanentes intercambios de elogios con Claudio Villarruel y disimularon los misiles hacia Adrián Suar, en la fiesta de «Telefé» realizada en «La rural» la situación fue diametralmente opuesta. En el último episodio de «CQC» Pergolini se mostró medido; sólo dijo: «estar en casa fue muy bueno, el canal ha tomado una decisión de cambiar su programación y nos pareció conveniente no renovar el contrato». Acto seguido guardó una foto de Suar en su bolsillo. En la fiesta de «Telefé», Pergolini fue presentado como una de las grandes adquisiciones, con emisión de sus programas en la pantalla gigante y un exagerado Villarruel que lo llamó al podio: «Subí al escenario, te quiero dar un premio que estabas esperando» y ambos se burlaron de la estatuilla: «Un premio Clarín».
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• Y a propósito de los premios «Clarín»: casi unánimemente en esa reunión, se elogió la sinceridad de Alejandro Romay cuando entregaba los recordados «Nueve de Oro» a su canal, sin la necesidad absurda de montar una competencia inter-canales. Se decía allí que mucho más honesto hubiera sido organizar, directamente, «Los 13 de oro», en lugar de invitar y molestar figuras de otros canales para hacerlas irse del Colón con las manos vacías.
• Pasaron por el último programa de «CQC» los «personajes insalubres» entrevistados por los movileros y el «Top Ten», donde Suar decía «Los voy a extrañar... pero viene el Cabezón». No faltaron los premios «Cucarachas 2005», con distinciones a Gerardo Sofovich (estatuilla de Oro por la pelea con Stella Maris Lanzani), Marcelo Tinelli (mejor conductor de programas malos terminados en «Match») y Nicolás Repetto, premiado por «Me va muy mal pero no voy a cambiar porque soy más terco que una mula».
• Las críticas a los premios «Clarín» llegaron de parte de varios programas de TV y radio, que también entregaron los suyos: estuvo el premio «Kitsch», el sub programa de «Duro de domar» con los mejores momentos, canciones, invitados especiales y el oro, como en los «Clarín», para el conductor, Sebastián Wainraich. En «Showmatch» también entregaban premios a la troupe cómica de Tinelli, que lograba ganabarle a estrellas y superproducciones de Hollywood.
• Mundo Marley: si bien se lo vio más tranquilo que la semana pasada, cuando había viajado con la exaltada Florencia de la V, el conductor invitó esta vez a la despampanante Pamela David. En recorrido por Finlandia, no se ocuparon de mostrar el amplísimo desarrollo tecnológico por el que se caracteriza ese país -ningún televidente de Marley lo esperaba desde luego, pero aún así, fue un desperdicio- sino que ofrecieron el ritual de probar la comida local. En este caso el plato elegido fue «oso» y para presentarlo, Marley lanzó: ¿Cuántas veces dijeron «tengo tanto hambre que me comería un oso»?».
• Cae «Operación triunfo» (en su última emisión perdió por diez puntos contra «Showmatch») que por tercera vez muestra la vida diaria de participantes que cantan y compiten por grabar un disco. Cansan los nuevos concursantes, muchos de los cuales no logran entonar cuando siempre se jactaron en la producción de la amplitud de talentos. O el país que dicen recorrer para hallar los «talentos» se quedó sin ellos, o falló el casting (o falló el avión). Perjudicó al programa que conduce Marley -y que años atrás fue récord en rating- la cantidad de concursos que tuvo la TV este año, con niños cantores y minibailarines de los más diversos estilos. Claro que la audacia de Tinelli radicó en achicar el presupuesto: cuando «Telefé» premia a los ganadores con la edición de un disco y participación en las ventas, Tinelli les regala electrodomésitocs de una empresa que lo auspicia.
• Más autorreferencialidad en «Canal 13» y no parecen advertir que genera el efecto opuesto: la saturación. Las nuevas adquisiciones para la novela de las 21, Natalia Oreiro y Facundo Arana, desfilan por la mayoría de los programas del canal e incluso llegan al cable del monopolio «Clarín» (uno de ellos, «TN», con Oreiro entrevistada por periodistas en «Tiene la palabra»). En la entrega de premios, los hicieron llegar al y sentarse juntos en el Colón, se privaron de asistir con sus parejas y cansaban los primeros planos a la dupla Oreiro-Arana. El colmo, en el avance la nueva tira muestran el reencuentro entre ellos, después del éxito «Muñeca brava», bajo el slogan «Hecho en casa».
• Guillermo Cópolla sigue paseándose por programas de «Canal 9»: ya fue abonado de Nicolás Repetto en «Circo criollo» y ahora lo entrevistó Gerardo Rozín en «La pregunta animal». Volvió con sus experiencias en la cárcel y esta vez denotó algo de obesión compulsiva: «En la cárcel de Dolores me la pasaba encerando el piso de la celda y ponía patines para quienes entraran. Pero el comisario llegaba con sus borceguíes embarrados y me ensuciaba todo el piso. Cuando me avisaron que me trasladaban a Caseros mi única preocupación era que el piso estuviera limpio».
• Más pases de actores que de a poco abandonan el monopolio «Clarín»: dos retoños de Adrián Suar como Nancy Dupláa y Nicolás Cabré pasarían a «Telefé» luego de filmar la película del programa «Sin código».Y en « Canal 7», ya arman la programación futura, que no consiste más que reciclaje y curiosas incorporaciones. Repetirán por enésima vez la serie de Leonardo Bechini «Un cortado» y tendrán programas los hermanos Korol, el Bahiano (ex Los Pericos) y Pablo Marcosky (ex Agujerito sin fin) con un programa sobre tecnología. Seguirán «Televisión Abierta», un programa de tango y lo que más rating le da a la emisora estatal, las fiestas que se celebran en verano en el interior del país.
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