NuevaYork (Reuters y DPA) - (29/01/2001) Tras un año de pocos grandes éxitos de Hollywood, 1.200 salas de cine en Estados Unidos están a punto de cerrar sus puertas. La cifra, inclusive, podría ser aun mayor, dado que todas las grandes cadenas de cines están atravesando considerables problemas financieros.
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Al menos seis de ellas, inclusive, se declararon en quiebra, lo que les permite reducir el pago de deudas o postergarlo a largo plazo. La primera empresa grande en anunciar el cierre de varias salas fue Loews Cineplex, hace diez días. Loews tiene previsto cerrar 675 cines de sus casi 3.000 salas, tanto en Estados Unidos como en Canadá.
El jueves último le siguió la cadena AMC, que dio a conocer que se ve obligada a cerrar 548 salas de exhibición. El mismo día se supo que la cadena United Artists Theater Circuit hará considerables recortes tras cambiar de dueño. Analistas de Bolsa creen que, en los últimos años, la «euforia hollywoodense» provocó la construcción de más salas de las necesarias. Al menos 10.000 de las actuales 37.000 salas cinematográficas serían superfluas.
Esta «muerte de los cines» es atribuida, entre otras cosas, a la falta de grandes éxitos de taquilla como «Titanic» y a la oferta creciente de posibilidades de ver cine en los hogares. Cada vez más estadounidenses se compraron en los últimos años televisores de gran formato con aparatos de video y DVD y sistemas de sonido parecidos a los de los cines.
Según la revista económica «Forbes», los amantes del cine gastaron el año pasado en Estados Unidos un total de 8.300 millones de dólares en videos y DVD, ya sea en compra o alquiler, mientras que a las taquillas de los cines ingresaron 7.500 millones de dólares. De todas maneras, según los analistas, la super-vivencia de los cines no está amenazada.
Hollywood cree que la medida de cierre tiene sentido para el negocio y prometió satisfacer tanto a los aficionados a las películas comerciales masivas como a los que prefieren el cine arte. «Esto no nos afectará en realidad», dijo el viernes Larry Gleason, presidente de distribución del estudio Metro-Gold-wyn Mayer. «El mercado norteamericano está sobresaturado y sólo sobrevive el más fuerte.» «Lo que está pasando es una selección de la aglomeración y al final eso es bueno para el público», dijo por su parte Paul Dergarabedian, presidente de Exhibitor Relations, la firma que compila los ingresos de taquilla. «Van a quedar con lo mejor, lo que les permitirá ver películas en el mejor de los entornos», agregó. La cadena AMC Entertainment cerrará 548 (20 por ciento) de sus 2.802 salas. Loews Cineplex Entertainment anunció que cerraría 675 (23 por ciento) de sus 2.965 salas.
Durante el cuarto trimestre del año 2000, Lowes Cineplex Entertainment reportó una pérdida de 23,8 millones de dólares, frente a una facturación de 209,3 millones de dólares. Al igual que la mayoría de las cadenas cinematográficas, Lowes está tratando de continuar operando en un mercado sofocado por el exceso de oferta.
Durante los años '90 muchas cadenas inauguraron centros multisalas de última generación, sin haber cerrado al mismo tiempo las salas más antiguas. Esta decisión está ahora repercutiendo fuertemente en las utilidades operativas. Lowes Cineplex Entertainment está evaluando la posibilidad de realizar inversiones en otras actividades y alianzas estratégicas con otros operadores, así como la venta de algunas propiedades. En Estados Unidos existen 37.000 salas de cine, de las que los analistas estiman que hay 10.000 demás, y se espera que continúen los cierres.
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