Michael Caine, obligado a sobreactuar, Christopher Walken, digno a pesar de todo, y el resto del elenco hacen lo que pueden con el argumento edulcorado y obviamente aleccionador de «Lazos de familia».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Es el caso de La verdad es que lo que quieresu personaje es otra cosa, pero eso se irá sabiendo a medida que transcurre la historia, cuando aparecido de repente su hijo pródigo (Walken), él decide morirse sobre la mesa de una conocida cadena especializadaen pollo frito, dejando a modo de legado el complicado viaje que sus descendientes tienen que hacer con sus cenizas. Tales patas de pollo aparecerán en toda la película, ya que una de las exigencias del muerto es que sus herederos paren a comer en dichos establecimientos, lo que en buen criollo se llama chivo.
Vale decir que lo que se verá es al padre abandónico recorriendomedio EE.UU. en busca de pollo frito, con la urna del difunto a cuestas y, al lado, el hijo que apenas conoce y que por supuesto no le tiene ningún afecto, lo que acarreará situaciones enojosas, como así también algunos momentos humorísticos. Por suerte, con ellos va el nieto, pequeño pero despierto, el único que sabe a dónde van, aunque tampoco sabe para qué. Objetivo que no se revelará, porque ése es el final a todo llanto.
Dejá tu comentario