La película, en inglés, se llama En el film todo es grave, los planos son exageradamente largos, los silencios casi insoportables, y los diálogos, aun los más triviales, están dichos con resonancia eclesiástica. Tanto es así que hasta nos podemos llegar a creer, como le ocurre a la pobre
Pero basta alejarse un poco del clima ominoso, escarbar ligeramente en la lógica de la historia para que muchas piezas se hagan añicos. Se tiene la impresión, inclusive, de que el guionista pudo haber titubeado entre dos finales posibles, porque la actitud y la sabiduría del pequeño
Cada género tiene sus propias leyes, y mezclarlas -como aquí ocurre- puede llevar a vías muertas:
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