29 de marzo 2006 - 00:00
"El oficio de clown es la mejor base para un actor"
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La intimidad como territorio de descubrimiento
Tony Lestingi:
«Nadie es
buen actor
porque ‘diga
bien’ o tenga
linda voz,
sino porque
reabsorbe
todo lo que
genera a su
alrededor
para
expresarlo».
Lestingi fue uno de los fundadores de La Banda de la Risa, junto a Claudio Gallardou, y años más tarde dio vida a otros payasos, como el dúo que integró con Mauricio Dayub en «A lo loco» (1993), dirigido por Francisco Javier.
Periodista: ¿De qué trata «Caramelos para el viaje»?
P.: Conociéndolo, también tendrá humor...
T.L.: Todo lo que usted vea de payasesco en la puesta es responsabilidad mía. Yo me identifico mucho con el payaso de circo argentino. El término clown es una especificación, es el «payaso para teatro». Lo que pasa es que nosotros, con La Banda de la risa, nos metimos a trabajar dentro de un circo e incorporamos todas las rutinas -cachetadas y cosas por el estilo- y luego hicimos una mixtura con lo que habíamos aprendido de técnica Lecoq con Cristina Moreira. Un buen ejemplo de ello fue «Los Faustos, o Rajemos que viene Mefisto» que presentamos en el Cervantes con dirección de Francisco Javier en 1989.
P.: ¿Por qué prefiere formar payasos en lugar de actores?
T.L.: No me interesa enseñar teatro. Creo que hay una mala comprensión del teatro stanislavskiano que es tan para adentro que la gente no se entera de lo que le pasa al actor. El actor es un comunicador, tiene que aprender a trabajar con la mirada al público y estar siempre alerta para no aburrirlo. Fíjese, que cada vez que dicen de alguien que es un buen actor, es porque escucha bien, mira bien y está siempre alerta. Nadie es buen actor porque «diga bien» o tenga linda voz, sino porque reabsorbe todo lo que genera a su alrededor para expresarlo. Yo lo vi a Ulises Dumont en «Yepeto», de Tito Cossa y me di cuenta de que trabajaba con la oreja puesta en el público... y no erraba un tono porque todo el tiempo estaba atento a lo que provocaba en la platea.
P.: ¿Usted cree que eso se aprende estudiando clown?
T.L.: Los actores están demasiado protegidos en los teatros, dentro de una estructura fija, donde nada se mueve. Están acostumbrados a que si la gente se aburre, a lo sumo se queda dormida, en general no se va. En el teatro no se está rodeado de colectivos, ambulancias o aviones que pasan. En cambio, en la calle hay demasiado ruido y movimiento y nadie está obligado a quedarse, ni pagó ninguna entrada. La gente sólo se queda cuando se siente atraída por lo que uno hace. Eso es lo que todo actor debería aprender.
Entrevista de Patricia Espinosa




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