Claudia Levy en el Tigre, el paisaje que la inspiró
A mediados de la década de 1990, pocos se hubieran animado a asociar el 2x4 con la gente joven. Las concurridas milongas "aptas para todo público", la fusión con sonidos electrónicos y los covers en voces de reconocidos exponentes del rock eran ideas que distaban de ser probables. "¿Por qué tango?", era una pregunta constante para Claudia Levy, una artista que llegó a ser conocida como "La Maitena " de ese ritmo. Tras 15 años de trayectoria, apuesta a su disco "Soltar amarras", con menos ironía, más poesía y la incorporación del folclore.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Me compré una canoa y comencé a visitar Tigre todos los fines de semana. Haberme puesto en contacto con un nuevo paisaje que no es el de ciudad me llevó a experimentar con otros estilos de música que los representara mejor", sostuvo Levy en diálogo con ámbito.com. Pero la influencia del río también la ayudó a "liberarse desde las letras", y por un tiempo al que califica como "indefinido", dejar la ironía de lado.
Es que en la época de sus discos "Mentime más" y "Escuchame un segundo" Levy, con un color de pelo rojo eléctrico, medias de red y un teclado, decidió cantar el tango como ninguna: con una sonrisa. Así, en el tema "Mucha pinta", rompió con el mito del galán, de punta en blanco para la ocasión, pero que al final de la noche no tenía con qué pagar la cena; en "Mentime más" le rogaba al hombre de turno que le hiciera el verso para olvidarse de un viejo amor y en "La Juana" narraba la historia de esa belleza de barrio que empleaba sus encantos para llenar la bolsa de las compras sin pagar un peso.
Pero quiso el destino que Levy dejara de ser "La Colo", al aplicarse por error la tintura de su hija. Y quiso también que por conectarse con "su lugar en el mundo" ofrezca piezas como "Crecida de río", premiada por el Fondo Nacional de las Artes, donde pide que una correntada se lleve el dolor. El título del disco se desprende de la canción "Si fuera este café", un tango que también es una pregunta, que si bien no llega a ser contestada, dista de dejar al oyente insatisfecho.
El álbum se completa con "Paraísos", dentro de la rama de los tangos más contemporáneos y entre los más clásicos se ubican "Prófugos" y "Después de vos". "Pasan cosas", más cerca del candombe, relata cómo la velocidad en la que se vive a veces no permite un registro propio. A su vez, los temas folclóricos "Antonio", "De las Sombras" y "Se va la muchacha" hacen que quienes los escuchan sientan suyas historias anónimas, entre cotidianas y tristes.
Entre los últimos temas de su autoría, se encuentra "Gurungutá", cantado a capella y compuesto a sus 15 años en una lengua inventada, tras su primer pena de amor. En la pieza instrumental "La última curva" demuestra sus habilidades como pianista. Pero también incluye tres covers: los reinventados clásicos de Homero Manzi "Fuimos" y "Fruta amarga" y la "Zamba de Lozano", de Manuel José Castilla y Cuchi Leguizamón.
La trasparente voz de Levy, que no busca parecerse a la de los "cantores" de antes y los armónicos arreglos que combinan piano, guitarra, percusión, bajo y violín, hacen que en "Soltar amarras" tanto el tango y el folclore como lo clásico y lo moderno convivan en perfecta armonía. Mientras que en cada show también conviven la colorada y la morocha, la irónica y la nostálgica, la contestataria y la contemplativa.
"En un principio quería dedicarme al jazz. Pero en el Conservatorio de Avellaneda tenía Tango como materia obligatoria. A mí nunca me habían gustado sus letras, las consideraba machistas. Pero cuando me conecté desde lo instrumental, me enamoré", respondió Levy ante la pregunta de su elección, en un contexto que distaba de ser el mejor. Fue el amor también el que la llevó a probar con otros ritmos.
Este viernes se presenta en El empujón del diablo, Carranza 1969, en Palermo Viejo. Para quienes no la conocen, es una excelente oportunidad de ver a una artista que, aunque con cambios, siempre mantuvo una identidad propia, y que a pesar de no dejarse llevar por la corriente, le dedica su último disco al río.
Dejá tu comentario