Una escena de «La sal de la vida»: a la izq,, formato original en cines (2.35:1), y al lado como se ve en el DVD (1.33:1).
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Algunos editores alegan que el consumidor prefiere tener su «pantalla completa» antes que ver franjas negras superiores e inferiores, necesarias para mantener la proporción de cuadro. Interesante criterio que podría trasladarse a la industria editorial, y por ejemplo publicar el Informate más
La única esperanza que puede hoy tener el espectador culto y exigente es la lenta pero sostenida comercialización de los televisores de pantalla panorámica («widescreen», o 16:9), que permiten ver DVDs en formato original y a toda pantalla. Si a los editores de video no les preocupa la voluntad de los artistas, tal vez sí respeten la de los dueños de cadenas de electrodomésticos.
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