19 de noviembre 2007 - 00:00
Kazankova: modelo, actriz y ahora jurado
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La intimidad como territorio de descubrimiento
La actriz Marina Kazankova: en Moscú, participa en la versión rusa de la serie argentina «Los simuladores».
M.K.: Empecé de niña en la Escuela de Danza Clásica y Moderna de Moscú, hice la secundaria en Roma, donde aproveché a ir a una escuela de modelos y tomé mis primeros trabajos, y luego estudié actuación en la Escuela de Cine de Moscú, la famosa Vgik.
Desde entonces alterno entre ambas ciudades. Hice teatro universitario en Rusia, una gira por Italia con una comedia de Ben Jonson, en la Compañía de Franco Mauri, y filmo y actúo en telenovelas. Para televisión terminé hace dos semanas una serie muy buena, « Pripvorshiki», que reproduce el formato de una serie argentina: «Los simuladores». Me dio mucha alegría cuando me contrataron y me dijeron que el libretista era un argentino. Los eslavos amamos todo lo latino. Estamos haciendo más películas que los propios norteamericanos. Ahora debo pasar por Italia, para la postproducción de una comedia romántica subacuática.
P.: ¿Cómo es eso?
M.K.: Se llama «Il mare di favola», y hago de sirena. Me encanta nadar bajo el agua.
P.: ¿Y cómo hace para volar de un trabajo a otro?
M.K.: Tomo tres o cuatro aviones por semana. Con decirle que así llegué a conocer Ushuaia! Amo viajar, amo la naturaleza, me fascina ver los caballos galopando libres por la pampa, con ese calor tan fuerte del campo argentino. Y me gusta también la estepa fría de Rusia, tan inmensa como la pampa. Y me gustaría ahora filmar acá. Ayer nos mostraron los estudios de San Luis Cine. ¡Es la primera vez que veo estudios nuevos! Tan vírgenes, todo limpio, vienen ganas de trabajar.
P.: ¿Por qué? ¿Dónde trabaja habitualmente es una mugre?
M.K.: No, pero a veces en Italia hay mucho polvo en el ambiente. Y en Rusia ahora hay muchísimos estudios nuevos, pero instalados en fábricas abandonadas. Un amigo mío las recicla. Las fábricas que yo alcancé a ver de niña, a finales del comunismo, grises, ahora están todas llenas de colores.
Entrevista de P.S.




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