15 de febrero 2008 - 00:00

Muralla china para un buen negocio en la Web

Uno de los segmentos más exitosos del entretenimiento en Internet es el denominado «video sharing», esto es, sitios especializados que permiten a sus usuarios subir y bajar videos de todo tipo, y compartirlos con otros interesados. En ese segmento, que implica la visita de millones de potenciales consumidores, la industria del entretenimiento ha generado las novedades más relevantes de los últimos tiempos, con adquisiciones millonarias de sitios amateur y peleas igualmente costosas respecto de los derechos de autor de los contenidos de los sitios.

Con ese marco en mente y teniendo también en cuenta que China ha sido uno de los países que más restricciones ha establecido para el acceso a Internet, no es de extrañar que a principios de este mes haya dictado sendas normas para limitar el tráfico y proliferación de sitios dedicados al «video sharing». La primera reacción partió del lado de las empresas que se dedican al medio como negocio -la venta de publicidad en estos espacios genera millones de dólares en ganancias-, a las que el gobierno chino aseguró que, en tanto cumplieran las normas anteriormente vigentes, no iban a tener problemas para seguir en la red.

Recordando que el gobierno del gigante asiático establece como dogma que todos los medios de comunicación deben ser estatales -y las nuevas normas van en ese sentido-, el problema podría recaer sobre todos aquellos emprendimientos privados pero amateurs que en el último tiempo han proliferado en China, quienes para poder seguir operando, deberían buscar establecer algún tipo de alianza con medios estatales.

Teniendo en cuenta que la comunidad de Internet china alcanza los 210 millones de usuarios y que se espera que este año supere en tamaño a la de los Estados Unidos, es muy claro el porqué de la preocupación de todos los involucrados. La principal excusa que exhibe el gobierno respecto de la promulgación de este tipo de leyes es la protección de la difusión de los Juegos Olímpicos a realizarse este año en Pekín, aunque muchos analistas destacan que el hecho puede responder a que, a la fecha, ningún emprendimiento de «video sharing» en el país es de origen estatal y esta sería una excelente manera de acceder a uno de ellos y, de paso, borrar a la competencia. De ser así, sin dudas es un «cuento chino» muy bien pensado.

Horacio Moreno

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