El dramaturgo, director de cine, teatro y ópera italiano, Giuseppe Patroni Griffi, murió ayer a los 84 años en su casa de Roma, tras una larga enfermedad.
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Nacido en Nápoles el 27 de febrero de 1921, Patroni Griffi hizo sus primeras armas en el cine en 1952 colaborando en los guiones de dos films musicales de ambiente napolitano dirigidos por Domenico Paolella, «Canzoni di mezzo secolo» y «Canzoni, canzoni, canzoni». Seguidamente colaboró en películas más ambiciosas como «Los maleantes» de Francesco Rosi (1959), «La muchacha de la valija» de Valerio Zurlini (1961) y «La strega bruciata viva», el episodio de «Nadie engaña a una mujer», 1966) dirigida por Luchino Visconti debutando como director con «Il mare» en 1962.
Pero es «Cena para amantes», con su hábil mezcla de escándalo y erotismo la película que lo lanza a la atención mundial en 1969, haciendo famosa con él a Florinda Bolkan (la actriz de origen brasileño, a quien Patroni Griffi descubrió y le cambió el apellido Bolkao por Bolkan) seguida por «Adiós hermano cruel» en 1971 (una de sus películas más famosas y también más sobrevaloradas), «Identikit» en 1973, «Divina criatura» en 1975 y «La trampa» en 1985.
Además de intentar llevar la ópea a la TV, también intentó en 1988 la improbable tarea de rehacer para la pantalla chica «La romana» sobre la novela de Alberto Moravia que había llevado al cine con gran éxito Luigi Zampa en 1954 con una estupenda Gina Lollobrigida. Dramaturgo de éxito con «Alma negra» (1960), llevada al cine por Roberto Rossellini con Vittorio Gassman (1962) y «Metti una sera a cena» (1967), Patroni Griffi escribió las novelas «Scende giú per Toledo» y «Persone naturali e strafottenti».
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