El novelista
y ensayista
italiano
Claudio
Magris, uno
de los
favoritos a
obtener el
Nobel el
próximo
jueves.
Estocolmo (DPA y Especial) - El Premio Nobel de Literatura será otorgado el próximo jueves, según anunció la Academia Sueca en Estocolmo. La recompensa literaria más codiciada del mundo está dotada con diez millones de coronas (1,4 millones de dólares).
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El premio fue concedido el año pasado a la escritora británica Doris Lessing, de 88 años. Entre los candidatos favoritos para alzarse con el premio este año se menciona al italiano Claudio Magris, de 69 años, el poeta sirio-libanés Adonis, de 78 años, y la canadiense Margaret Atwood, de 68 años. El secretario permanente del jurado sueco que falla el premio, Horace Engdahl, causó revuelo esta semana al expresarse en términos marcadamente críticos sobre la literatura estadounidense. «Sus autores», dijo «no son el centro del mundo literario, se encerraron como en una isla y ceden a la presión de la cultura masiva en sus libros», comentó Engdahl. Eso querría decir que son malas las posibilidades para eternos candidatos como Thomas Pynchon (71), Philip Roth (78) y Don DeLillo (71). Pero quizá, justamente, todo lo contrario, especulan algunos.
A Engdahl le encanta aquello que ya en premiaciones anteriores describió como «especialidad de la Academia Sueca»: sorprender completamente a todos una y otra vez. Hasta la decisión final, el portavoz de la Academia deberá seguir enfrentándose a las cerradas críticas a su caprichosa desvalorización de la literatura estadounidense.
Engdahl, de 60 años, comentó en entrevista con una agencia de noticias estadounidense que no es casualidad que la mayoría de los Premios Nobel sean europeos: «Es un hecho que Europa sigue siendo el centro literario del mundo y no Estados Unidos». No sólo en Estados Unidos los críticos consideraron desubicadas estas declaraciones pocos días antes de que se dé a conocer el ganador del Nobel.
«Creo que el jefe de un jurado que ignoró nombres como los de Marcel Proust, James Joyce y Vladimir Nabokov debería ahorrarse ese tipo de lecciones categóricas», comentó David Remnick, del «New Yorker», en medios suecos. Debió agregar a Borges, por supuesto. Engdahl reaccionó con un breve comunicado por escrito: La nacionalidad de los candidatos no desempeña ningún papel en la decisión de la Academia: «El Premio Nobel no es una competencia entre naciones, sino una distinción para escritores particulares».
De allí varios quisieron sacar las más variadas conclusiones. Si Engdahl quiso dar una pista falsa, entonces cualquiera de los eternos favoritos norteamericanos podría resultar galardonado. También la canadiense Atwood pertenece a este círculo, pero en la opinión pública su premiación recordaría demasiado a la entrega del Nobel el año pasado a Doris Lessing.
Pero si Engdahl simplemente dijo realmente aquello que pensaba y, con él, la mayoría de la Academia, cobran protagonismo sobre todo dos candidatos europeos: el portugués António Lobo Antunes, de 66 años, favorito desde hace años, y el ya citado Magris, que en los últimos años fue subiendo puestos en la lista.
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