ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

21 de noviembre 2006 - 00:00

Reconocidos arquitectos en "Ventanas al futuro"

ver más
La Biblioteca del Memorial de América Latina, diseñada por Oscar Niemeyer y dirigido entre 1995 y 2003 por Fabio de Magalhaes, una de las personalidades extranjeras que vendrán al encuentro «Ventanas al futuro».
Es amplia la nómina de arquitectos del continente que operan en la ancha vía de lo latinoamericano. Pero nos parece apropiado simbolizarla en el mexicano Luis Barragán, al cabo de una obra reconocida y admirada en el mundo entero. Es un ejemplo paradigmático de poesía y filosofía, de memoria y profecía. Su arquitectura, arraigada en el suelo de las tradiciones culturales y populares de México, incluye cierta noción del hábitat que encierra su concepción de vida. Construyó poco, es cierto, porque desdeñaba el utilitarismo y quería mantener la libertad de elección. Pero sus edificios y urbanizaciones hablan de su deslumbrante creatividad.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

«Mi arquitectura es autobiográfica», decía Barragán hacia 1981. «Es la memoria del rancho de mi padre, donde viví la infancia y la adolescencia. Siempre traté de adaptar las necesidades de la vida moderna a la magia de aquellos tiempos de nostalgia lejana. De la arquitectura sin pretensiones de las aldeas y ciudades de provincia, amé las paredes encaladas, la paz de los patios y de los huertos frutales, las calles rebosantes de color, la humilde majestad de las plazas circundadas por la sombra de los pórticos. Para un arquitecto es esencial saber ver. Quiero decir: ver con inocencia y de tal modo que la visión no sea sobrepujada por el análisis racional». Autobiografía, magia, nostalgia, inocencia, racionalidad contenida: todo Barragán cabe en estas ideas. Pero también cabe en ellas el encanto de la arquitectura que esta semana podrá verse en «Ventanas al futuro de la arquitectura».

El arquitecto costarricense Carlos Chacón Jiménez, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Veritas, es uno de los tres profesionales extranjeros invitados a ese encuentro que se está llevando a cabo en Buenos Aires. Se destaca la importancia de esa Casa de Estudios porque la Universidad se ha centrado exclusivamente en arquitectura, diseño y artes visuales. Por ello, fue muy enriquecedor que dieciséis estudios argentinos participaron en septiembre, en el Foro de reflexión múltiple «El cuerpo de la ciudad: miradas y contaminaciones». Una convocatoria a la que invitaron a intendentes y arquitectos de distintas ciudades latinoamericanas, para plantear y discutir el desarrollo urbano con quienes marcaron las configuraciones políticas y culturales que generan las nuevas estrategias y modos de vida.

Coincidió con estos puntos de vista el alcalde de la ciudad de San José, Johnny Araya, que abrió el encuentro, rechazando a Miami como modelo de la ciudad del futuro. Otro estudio que ha sido convocado es Kleihues+Kleihues, fundado por Josef Paul Kleihues, autor de una de las renovaciones urbanas más importantes del siglo XX, museos, hoteles, residencias, embajadas y una urbanización en el lugar más deteriorado de Berlín durante la Segunda Guerra Mundial. Organizó más de cuarenta concursos internacionales, lo que se llamó IBA-87 (International Building Exhibition). Con las palabras de Vittorio Lampugnani (crítico y profesor italiano) IBA fue una «reconstrucción crítica».

En lugar de desarrollar ciudades modernas, Berlín se proclamó como modelo para una «nueva arquitectura de la ciudad». El estudio que compartía con su padre, lamentablemente fallecido en agosto de 2004, fue continuado por Jan Kleihues (1962). Ha finalizado el año pasado el Hotel Concorde de Berlín (45.000m2) un proyecto iniciado en el 2002. En esa obra su principal colaborador fue el arquitecto Johannes Kressner (1964), su socio, que ha viajado especialmente a Buenos Aires al encuentro Cayc-Klaukol.

En 2003, Kleihues inició el Hotel Congreso Marítimo, obra terminada en 2005. En ese mismo año ganó el Primer Premio para el Museo del Trabajo y la Industria, en Brescia, Italia; este año 2006, el Primer Premio por la Casa de Finanzas; con el arquitecto Norbert Hensel por el Campus West End, en Frankfurt y, también en este año, el Primer Premio en el concurso para construir el Servicio de Inteligencia Federal en Berlín.

Figura de larga trayectoria distinguida en el ámbito del arte y la arquitectura, el brasileño Fabio Magalhaes también participa esta semana en el encuentro de Buenos Aires.
Estudió Historia del Arte en la Universidad de París y desde 2005 integra la Secretaría de Cultura de la Ciudad de San Pablo. Es miembro del Directorio de la Fundación Bienal de San Pablo; integrante del Instituto Europeo de Diseño y profesor en dos universidades brasileñas. En los '80 fue director de la Pinacoteca del Estado de San Pablo; entre 1989 y 1994, curador en jefe del Museo de Arte de San Pablo; y entre 1995 y 2003, director de la Fundación Memorial de América Latina, diseñada por el gran arquitecto Oscar Niemeyer, autor de Brasilia, que todavía vive en Copacabana, Río de Janeiro.

Magalhaes organizó la segunda y tercer Bienal de Artes Visuales del Mercosur, Porto Alegre, ediciones que en manos de un excelente intelectual y profesional como Magalhaes, instauraron un nuevo lugar de diálogo en esa ciudad de un millón trescientos mil habitantes, en sur de Brasil. En 2001, el sector más destacado dentro de esa Bienal era la innovadora «Ciudad de los Containers», en el Parque Mauricio Sirotsky Sobrinho, que conformaba una nueva «urbe» en las márgenes del río Guaíba, caracterizada por un contexto muy especial, ya que desde el sector de los containers - ubicados en el suelo individualmente o agrupados en tres o cuatro módulos vinculados por un pequeño ascensor, tenía hacia el Este una fantástica visión de la ciudad y hacia el oeste el río. Sesenta y un containers -destinados habitualmente para transporte marítimo de cargas-, pintados de blanco, estaban reunidos en bloques geométricos seriales, en los que se presentaban obras de cuarenta y ocho artistas.

Se reeditaba una idea original - que surgió en 1997 en Copenhague, cuando fue la Capital Europea de la Cultura, oportunidad en la que se expuso un total de cien containers, y Fabio Magalhaes fue el curador para Latinoamérica. Dos de los artistas invitados fueron los argentinos, Luis Benedit y Gustavo López Armentía.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias