19 de diciembre 2005 - 00:00

Tras un año récord, flaquea la oferta

El arte de Koek Koek se encontró entre las estrellas del año, junto con el de Molina Campos,Quinquela Martín y Curatella Manes.
El arte de Koek Koek se encontró entre las estrellas del año, junto con el de Molina Campos, Quinquela Martín y Curatella Manes.
El mercado de arte de artistas argentinos ha tenido su año record en la historia. Se han vendido once millones de dólares de pinturas y esculturas nacionales en aproximadamente cuarenta remates realizados en el año, y la única preocupación es conseguir mercadería para ofrecer en las subastas que comenzarán en marzo. El mercado está demandante y las grandes obras brillan por su ausencia; es un mercado sólido y pujante donde los vendedores esperan mayores valores y los inversores adquieren sin freno y sin detenerse mucho en la calidad. Esta última semana, un inversor adquirió más de cuarenta obras tanto en la casa Roldán como en el banco ciudad; las mandará a limpiar y restaurar, les pondrá nuevos marcos y las comercializará a partir del próximo año, procurando una rentabilidad mayor que las que ofrecen los mercados financieros.

Los artistas estrellas del año han sido Molina Campos, Koek Koek, Quinquela Martín y Curatella Manes, y algunos no tan conocidos pero de gran calidad y de precios subvaluados como Aquino, Butler, Carnacini, Gramajo Gutiérrez, Matthis y Repetto. La gran mayoría de las casas de subastas han superado su perfomance del último año y las que no lo lograron fue porque carecieron de lotes en oferta.

• Final

La temporada finaliza esta semana con tres remates en Bullrich, Gaona y Wernicke, Verbo y Banco Ciudad. Hijos de Martin Sarachaga dispone de un estupendo petit hotel de ochocientos metros y realizó cuatro remates con más de 2500 lotes; su mayor éxito fue la oferta de iconografía (las obras del siglo XIX que reflejan los usos y costumbres y la arquitectura de la época), documentos y libros antiguos de viajeros por Sudamérica, con muy buen criterio informan quiénes son sus asesores en la autenticación de las obras ofrecidas (Soldi, Pettoruti, Molina Campos, Castagnino, Curatella y Koek Koek) y en el último remate lograron el record para una obra de Koek Koek que habíamos comentado la semana pasada, que idealiza el puerto de Amberes (donde pintaba el genial Rubensy que se pagó casi cien mil pesos, vendieron dos armoniosas acuarelas de Guillermo Roux en más de cincuenta mil pesos cada una, y buenos precios obtuvieron el simbólico Alfredo Nigro, el paisajista Berystain y el colorido Raúl Russo.

• Festejos

En la casa Roldán, que posee un estupendo local en el emblemático edificio Estrougamou, las cosas tambien cerraron para festejar con buena cava, un inversor y la gente de Consultart (Adrian Gualdoni Basualdo y Sonia Decker), que son asesores de los principales coleccionistas nativos, arrasaron con la mayoría de los lotes. Una témpera de Berni duplicó la base vendiéndose en cincuenta mil pesos; también duplicaron las pequeñas y empastadas obras de Koek Koek, y unos luminosos duraznos de Juan Lascano. Muchas de estas obras volverán a la oferta del mercado con precios que permitan una buena ganancia. Este año tan sólo dos obras superaron la barrera de los cien mil dólares en subastas, pero esto es bueno ya que demuestra que el volumen crece por demanda y no por la oferta de obras de gran calidad y precio.

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