La banda de rock francesa Indochine se presentó el sábado en una sala de conciertos en el centro de París ante 5.000 personas en un regreso a la vida antes de la pandemia, con la excepción de los barbijos y los tests obligatorios. El espectáculo en el Bercy Arena fue parte de un experimento lanzado por la autoridad hospitalaria de París con el objetivo de evaluar cómo se podrán reanudar los conciertos a medida que Francia ponga fin a las restricciones impuestas por la crisis del coronavirus. Los cafés y restaurantes reanudaron sus servicios a clientes a principios de este mes luego de un cierre de seis meses ordenado por el gobierno para tratar de contener la propagación de la infección. Pero los protocolos que rodean las salas de conciertos y otras reuniones multitudinarias aún no se han decidido.
Un recital para 5.000: París quiere volver a ser una fiesta
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Se seleccionaron dos grupos de personas para el recital experimental. El primero comprendió a 5.000 personas a las que se les permitió asistir al concierto después de hacerse una prueba de covid-19 la semana pasada y luego otra el día del recital. Otras 2.500 personas fueron elegidas para quedarse en casa y actuar como grupo de control para ver si el coronavirus se propaga entre los asistentes al concierto. Los miembros de ambos grupos serán evaluados nuevamente la próxima semana. Los resultados del experimento se conocerán a finales de junio.




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