Una segunda boda para el olvido

Espectáculos

En “La peor de mis bodas”, el novio caía enamorado de la “wedding planner”, la novia enganchaba otro, y felices los cuatro. En la secuela que ahora vemos, el novio anterior cae estafado por el socio y no sabe cómo pedirle ayuda a la madre, que es una magistrada bien agria, metida y mandona. Encima cae de visita porque huele que pasa algo raro. Y lo que pasa en una sucesión de enredos y disparates con final feliz para todo el mundo, salvo para el socio, por supuesto, y para otra vieja, y para el dueño del club de strippers masculinos cuyo único boy, un gordo, renuncia justo cuando el local está lleno y el antedicho novio debe reemplazarlo de apuro.

La idea era buena, el tono general es alegre e inocente, pero en el balance, el mayor atractivo de esta comedia peruano-mexicana es la belleza latina Maricarmen Marin, protagonista de la serie “Las vírgenes de la cumbia”, e intérprete de dos canciones que deleitan la banda sonora. Una dice “Eres para mí, mi amor de novela” (dedicada al marido). Otra, “Yo estaba muy tranquila en mi casa/ cuando esta mujer llegó” (dedicada a la suegra). Menos elogiables, los demás miembros del elenco, la vestuarista de la suegra, los cuatro (¡cuatro!) libretistas que parecen haberse inspirado en una rascada marplatense, y el propio director, el animador de televisión Adolfo Aguilar. Quien, según dicen, ha hecho cosas peores, como “La paisana Jacinta: en busca de Wasaberto”, con otro animador, Jorge Benavides, en el papel de Jacinta.

“La peor de mis bodas 2”

(Per.-Mex., 2019); Dir.: A. Aguilar; Int.: M. Marin, G. Soto, C. Casella. (iTunes y Google Play).

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