El dólar retrocedía el viernes desde su reciente máximo de 20 años, pero sigue en camino de anotar su mejor mes desde 2015, impulsado por una combinación de expectativas de subidas de tasas en Estados Unidos y preocupaciones por el crecimiento en China y Europa.
En el último día de negociación de un mes sísmico para los mercados de divisas, las principales monedas se alejaban levemente de sus trayectorias recientes, ya que los mercados globales se estabilizaban y los inversores tomaban ganancias en el dólar.
A las 1047 GMT, el índice dólar caía un 0,6% y se situaba en 102,98, pero se apuntaba una ganancia del 4,8% en abril.
Los datos de crecimiento de Estados Unidos del jueves, más débiles de lo esperado, apenas frenaron la subida del dólar, y los inversores siguen esperando un alza de tasas de 50 puntos básicos en la reunión de la Reserva Federal de la semana que viene.
La cuestión para los inversores es si la subida del dólar continuará o no en mayo, dijo Jeremy Stretch, jefe de estrategia de divisas del G10 en CIBC.
"Ya tenemos un enorme grado de endurecimiento considerado en la curva de precio del dólar; no estoy seguro de que seamos capaces de alcanzar esa escala o alcance en el endurecimiento de la Fed", dijo.
Esto significa que no está necesariamente justificado aumentar las tenencias de dólares, que ya son "bastante exageradas", dijo.
Pero los analistas de ING FX dijeron en una nota a sus clientes que, aunque el dólar está "sobrecomprado", "habrá muchos inversores listos para comprar en las caídas del dólar y buscando posicionarse para un repunte del dólar en el verano (boreal) cuando la Fed pise el freno de la política monetaria".
Con la caída del billete verde, otras divisas recibían un impulso, y el euro subía un 0,6% a 1,05655 dólares. Aun así, el euro se encaminaba a una caída mensual del 4,5%, su mayor descenso desde 2015.
El euro ha perdido alrededor de un 6,6% frente al dólar desde la invasión de Rusia a Ucrania el 24 de febrero, con los inversores preocupados por la seguridad energética, la inflación y el crecimiento de Europa.
La inflación de la zona euro subió al 7,5% en abril.
El yen se mantenía por encima del nivel psicológico de 130 unidades por dólar, en 130,085, tras haber cruzado los 130 por primera vez en 20 años el jueves, cuando el Banco de Japón prometió mantener su política ultraexpansiva.
Por su parte, la libra esterlina subía a 1,2572 dólares ante el debilitamiento del billete verde, pero aún así seguía camino de su mayor caída mensual desde 2016.
Dejá tu comentario