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1 de agosto 2023 - 07:41

Dólares uruguayos, plazofijismo y tasas más altas: Lacalle Pou, Valdés y el rescate de Xi

China actuará esta semana y por algunos días más, como el prestamista de última instancia, el mismo que hace algunas décadas instauró Bretton Woods para el FMI.

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¿Habrá una sorpresa esperando al final de esta pendiente que es la carrera electoral?

Sorpresa y media. O no tanto. A la vuelta de la esquina, y ante la negativa del FMI para desembolsar por estas horas los u$s 7500 millones que prometió para dentro de dos o tres semanas, el Gobierno le dio curso a la ampliación del swap con China. Una lectura gruesa se impone: China actuará esta semana y por algunos días más, como el prestamista de última instancia, el mismo que hace algunas décadas instauró Bretton Woods para el FMI.

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El giro se hizo temprano en la jornada de ayer por u$s1700 millones y para pagarle al Fondo se sumaron los u$s1000 millones adicionales de la Corporación Andina de Fomento (CAF). Para algunos, en medio de una negociación secreta, el FMI se fue de vacaciones y dejó a la Argentina en manos de China. Las discusiones de Sergio Massa con Rodrigo Valdés, director del Departamento del Hemisferio Occidental decantaron en lo que el ministro anunció ayer, luego del Staff Level Agreement (SLA) del FMI que selló un acuerdo pero no un rápido desembolso, habilitando ahora un camino burocrático hasta obtener el visto bueno del board del organismo.

Valdés, ex ministro de Finanzas de Chile (y ex titular del banco central de ese país), había sido de 2009 a 2012 subdirector en los Departamentos del Hemisferio Occidental y de Europa del FMI. Permeable a los intereses de Alemania y Japón, decidió la suerte (temporal) del acuerdo y le imprimió su receta.

La escuela Georgieva

¿Habrá una sorpresa esperando al final de esta pendiente que es la carrera electoral? El acuerdo corto por la quinta y sexta revisión del FMI se ha consolidado como una especie de tutor de la realidad cuyas ramificaciones alcanzan a atenazar una parte del debate social. Anudada aquí y allá, la frágil enredadera de lo cotidiano sorprende a propios y extraños.

Como ocurre con Wally -el curioso personaje que hay que hallar en los juegos para niños- la redonda cara de Kristalina Georgieva aparece en todos lados. Primera conclusión es que, en los últimos años y a fuerza de tensionar la relación con el Gobierno, el FMI se ha metido en cada una de las discusiones que hoy orbitan en la esfera económica argentina. Déficit, emisión monetaria, saldo comercial, reservas, tipo de cambio y muchas otras mensuras. De ahí podrán derivarse, más adelante, algunas conclusiones adicionales, tanto políticas como económicas, sobre el porvenir.

Acción y reacción con el dólar

Así se entiende el “toma y daca” de la secuencia. Por un lado, el SLA y el desembolso comprometido en dos etapas, la primera de ellas a mediados de agosto por u$s 7500 millones. Por otro, las medidas que anunció el Gobierno y que, atención, engendrarán otras próximamente. Por listar algunas reacciones que comienzan a acampar a sus anchas: gracias al dólar agro -que no es dólar soja- los $340 que impone por billete en una cotización diferenciada logró una parte del objetivo: en seis días de vigencia, ya reunió los primeros u$s 1.000 millones y las proyecciones son de otros u$s 1000 millones para los próximos días. Pero hay más.

El operativo puente pensado para pagarle al FMI en estas horas marcha con viento a favor. Como se dijo, el ministro de Economía, Sergio Massa, confirmó ayer que se pagó al FMI gracias a un crédito de la CAF y la habilitación de los muy valorados yuanes chinos. En un mensaje de 6 minutos, el titular del Palacio de Hacienda y precandidato a presidente de Unión por la Patria (UXP) dijo que el viernes último se había cerrado un acuerdo con la CAF. En otra gestión contrarreloj, quedó también habilitado el segundo tramo “de libre disponibilidad” del swap con China.

El dato conocido en las últimas horas es que se podrá utilizar también para cursar importaciones, lo que no deja de ser una herramienta adicional que podrá utilizar el Gobierno para quitar presión sobre las reservas. No por nada, China es el principal origen de las importaciones argentinas en Bienes Intermedios (33%), Bienes de Capital (30%) y piezas y accesorios (22%), la electrónica, la industria química, la agroquímica y el sector automotriz.

Plazofijismo, suba de tasas y dólar

Otro desprendimiento del acuerdo con el FMI es la recomendación del organismo de mantener las tasas reales positivas. Eso implica que podría tenerse una suba adicional de tasas en el corto plazo. El objetivo sería no sólo evitar una salida de pesos de las entidades bancarias en la búsqueda de cobertura dolarizada, sino también asegurarse recursos del mercado de deuda. La especulación es esta: si la inflación se sostiene en niveles elevados, en probable que el Gobierno deba ofrecer más bonos ajustables por CER.

Parte de la ecuación, en julio la cotización del dólar blue trepó un 12% y superó a la inflación. A eso debe sumarse que desde comienzos de año, la tasa nominal anual (TNA) del plazo fijo tradicional escaló hasta el 97% registrado en mayo, que pareció convencer a los inversores a partir de una desaceleración en la suba del índice de precios al consumidor (IPC). ¿La tasa efectiva anual (TEA)? Se encuentra en el 154%. ¿Peligros para el inversor? Que la inflación o la devaluación superen lo que marca la entidad financiera por un depósito. Pero existiría una estrategia alternativa: el plazo fijo UVA.

Lacalle-Pou, el peso uruguayo y la plancha

Se sabe que el dólar en el mundo ha emprendido un camino de debilidad. Las políticas de carácter monetario aplicadas por los bancos centrales urgidos a subir tasas para mitigar el impacto inflacionario global tuvieron como correlato un mayor atractivo en instrumentos financieros en esas monedas. Esto atrajo capitales, aumentó la oferta de dólares a nivel global y provocó un debilitamiento del billete estadounidense. Desde fines del año pasado, la FED se encuentra cada vez más cerca de su parate en la suba de las tasas, lo que suma presión.

Fruto de este derrotero es que hay monedas emergentes que se han visto apreciadas contra el dólar. Está claro que no es el caso del peso argentino, pero sí del uruguayo. Varios informes de diversas consultoras afincadas en Uruguay evaluaron el fenómeno del encarecimiento exorbitante del país oriental y lo atribuyen no sólo a los movimientos monetarios globales, sino también a la gran oferta de dólares provenientes de la Inversión Extranjera Directa (IED) en Uruguay.

Se calcula que en lo que va del año se encuentra cerca de los 4.000 millones de dólares (5,5% del PIB), a lo que se suma un boom de la exportación de servicios (financiero, software, etc.), que sumaron otros 3.000 millones de dólares. Literalmente, una lluvia de dólares a la cual contribuyen numerosos argentinos que cruzan el charco. Por otro lado, los ruralistas y exportadores suelen agarrase con el presidente Lacalle Pou. El mandatario suele rechazar los pedidos para que, en medio de una fuerte entrada de divisas, el gobierno uruguayo administre esta tendencia a favor de los productores locales evitando la apreciación excesiva del peso.

El dólar BROU 780

¿Y si viaja un argentino con pesos? El dólar BROU (Banco República) es una referencia válida, pero no conviene. Las pizarras de la entidad muestran que el peso argentino se compra hoy a 0,05 pesos uruguayos. Como el dólar estadounidense se vende en la misma entidad a 39 pesos uruguayos, el resultado es que lo que se desembolsa por los pesos argentinos es un tipo de cambio de $780 por dólar.

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