El dólar mayorista abre este jueves nuevamente cerca de los $1.500, un nivel que se convirtió en una referencia clave para el mercado durante las últimas semanas, mientras que las tasas de interés vuelven a mostrar tensión en un escenario marcado por una mayor coordinación entre el Banco Central (BCRA) y el Tesoro para administrar la liquidez y contener la volatilidad cambiaria.
El tipo de cambio mayorista abre en $1.497, apenas por debajo de la barrera de los $1.500, y queda un 24,7% por debajo del techo formal de la banda cambiaria, que este martes se ubicó en $1.867,41.
En el Banco Nación, el dólar minorista opera en $1.515 para la venta, mientras que el MEP se ubica en $1.522,22, y el contado con liquidación (CCL) en $1.580,18. Por su parte, el blue se sostiene en los $1.560.
La estrategia económica apunta a sostener el tipo de cambio cerca de los $1.500.
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Control sobre las tasas y menor compras de reservas
La estrategia del equipo económico busca sostener tres objetivos en simultáneo: evitar una aceleración del dólar, administrar las tasas de interés en pesos y continuar acumulando reservas.
Sobre este último punto, el Banco Central redujo significativamente su ritmo de compras de divisas durante agosto.
Luego de adquirir un promedio cercano a u$s103 millones diarios durante julio, las compras se redujeron a aproximadamente u$s33 millones por jornada en agosto.
Por otra parte, la liquidez volvió a encarecerse, algo que comenzó a reflejarse en las tasas de caución, repo y colocaciones bancarias.
La tensión expone uno de los dilemas que enfrenta actualmente el programa económico: mantener suficientes pesos en el sistema para evitar una escalada de las tasas, sin generar al mismo tiempo un exceso de liquidez que pueda trasladarse a una mayor demanda de dólares.