4 de octubre 2004 - 00:00

Desbaratan banda de “secuestradores virtuales”

Una mujer sindicada como líder de una banda que cometía "secuestros virtuales", y que estaba integrada además por cuatro presos, fue detenida por la Policía luego de que cobrara 10 mil pesos de rescate, según informaron esta mañana fuentes de la Policía.

La detención de la mujer -cuya identidad no fue dada a conocer oficialmente- se produjo anoche en el distrito de Vicente López, en la zona norte del Gran Buenos Aires.

En el momento de la detención, la mujer no se resistió, y en su poder los investigadores hallaron 10 mil pesos que poco antes había cobrado producto de otro de los "secuestros virtuales".

Los investigadores del caso determinaron además que la banda venía operando desde hacía tiempo, y que estaba conformada también por cuatro presos recluídos en la cárcel de Ezeiza, desde donde eran hechos los llamados extorsivos.

En la detención concretada anoche participaron efectivos de la División Antisecuestros de la Policía Federal y personal del Servicio de Inteligencia de Estado (SIDE), según indicaron los voceros.

La investigación del caso se había iniciado hacía 45 días, cuando un hombre se presentó en una comisaría del barrio de Caballito y denunció que había sido víctima de un "secuestro virtual".

Este tipo de hechos se caracteriza porque los delincuentes llaman al azar a una víctima diciéndole que un familiar suyo está secuestrado, y en muchos casos, ante la imposibilidad de comprobar que ese familiar en realidad está bien, la persona termina accediendo a los reclamos de los sujetos.

Esa exigencia puede ser dinero, aunque en la mayoría de los casos los delincuentes exigen que las víctimas les "paguen" comprando tarjetas telefónicas y pasándoles los códigos, con los cuales pueden hacer llamadas gratuitas desde los teléfonos públicos de las cárceles donde se hallan detenidos.

En este caso, la investigación había avanzado porque el hombre que fue víctima de los delincuentes aportó a la Policía el núnero telefónico desde el cual se habían originado las llamadas extorsivas, y se determinó que habían sido efectuadas desde la cárcel de Ezeiza.

A partir de un seguimiento que se hizo con el aporte de agentes del Servicio Penitenciario Federal, los investigadores establecieron que las llamadas eran hechas por cuatro reclusos alojados en esa cárcel, uno de ellos condenado a la pena de prisión perpertua por dos homicidios.

Finalmente, la investigación derivó hacia una mujer, quien actuaba como líder de la banda y cobraba el dinero exigido como rescate a las víctimas de los "secuestros virtuales".

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