4 de octubre 2004 - 00:00
Desbaratan banda de “secuestradores virtuales”
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Este tipo de hechos se caracteriza porque los delincuentes llaman al azar a una víctima diciéndole que un familiar suyo está secuestrado, y en muchos casos, ante la imposibilidad de comprobar que ese familiar en realidad está bien, la persona termina accediendo a los reclamos de los sujetos.
Esa exigencia puede ser dinero, aunque en la mayoría de los casos los delincuentes exigen que las víctimas les "paguen" comprando tarjetas telefónicas y pasándoles los códigos, con los cuales pueden hacer llamadas gratuitas desde los teléfonos públicos de las cárceles donde se hallan detenidos.
En este caso, la investigación había avanzado porque el hombre que fue víctima de los delincuentes aportó a la Policía el núnero telefónico desde el cual se habían originado las llamadas extorsivas, y se determinó que habían sido efectuadas desde la cárcel de Ezeiza.
A partir de un seguimiento que se hizo con el aporte de agentes del Servicio Penitenciario Federal, los investigadores establecieron que las llamadas eran hechas por cuatro reclusos alojados en esa cárcel, uno de ellos condenado a la pena de prisión perpertua por dos homicidios.
Finalmente, la investigación derivó hacia una mujer, quien actuaba como líder de la banda y cobraba el dinero exigido como rescate a las víctimas de los "secuestros virtuales".



