Christie's, en un primer momento, quiso recurrir al derecho que la asiste para retener esa pieza en su subasta, que además había sido ampliamente publicitada en el catálogo del remate y en el mercado de las «memorabilia» (todo vendedor debe firmar un contrato de compromiso, por el cual no puede arrepentirse cuando entrega una pieza para su subasta). Sin embargo, flexibilizó su posición cuando conoció la verdad.
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El propio Sean Connery fue quien llamó al propietario del Moon Buggy y le rogó que no se lo diera a Christie's, y que se lo vendiera a él. El veterano actor no sólo lo logró sin pujar en una subasta sino que hasta consiguió comprarlo por algo menos de su precio de base, 54.000 dólares. Privilegios de haber sido agente secreto de Su Majestad. Informate más
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