El 12 de marzo de 2018, un insólito robo tuvo lugar en el Museo Gardiner de Toronto, Canadá, cuando una de las piezas de la exposición de la reconocida artista Yoko Ono fue sustraída en plena tarde. La obra era una piedra de río con la frase "Love Yourself" (Ámate a ti mismo) que estaba valuada en 17.500 dólares. A pesar de las medidas de seguridad del museo, la ladrona logró salir del lugar sin ser detectada hasta tiempo después, cuando las cámaras de seguridad captaron el momento del robo.
El día que robaron una exposición de Yoko Ono: la pieza valía más de 17 mil dólares
La obra robada formaba parte de la instalación The Riverbed y estaba grabada con el mensaje "Love Yourself". Conocé los detalles de la historia.
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a pieza de Yoko Ono, una piedra grabada con el mensaje "Love Yourself", fue robada en el Museo Gardiner de Toronto en plena luz del día, ante la mirada atónita de otros visitantes.
La exposición de la ex pareja de John Lennon, titulada The Riverbed, es una instalación interactiva que invita a los visitantes a sostener piedras y reflexionar sobre los mensajes inscritos en ellas antes de devolverlas. Sin embargo, en esta ocasión, una mujer decidió llevarse una de las piezas como si formara parte de la experiencia artística, lo que desató una búsqueda por parte de la policía local.
Cómo fue el robo a Yoko Ono en su exposición
El robo ocurrió en plena luz del día, alrededor de las 17:30 horas, en una de las salas del Museo Gardiner de Toronto. La instalación The Riverbed ofrecía una experiencia única para los visitantes, quienes podían interactuar con las piezas de la obra. Entre estas piezas destacaba una serie de piedras de río en las que Ono había escrito mensajes inspiradores como "Love Yourself". En lugar de devolver la piedra, una mujer decidió llevársela del museo.
Según las imágenes de las cámaras de seguridad, la sospechosa fue vista tomando la piedra con calma, sin levantar sospechas entre los demás visitantes. Vestía completamente de negro y llevaba una bufanda roja, un detalle que posteriormente sería clave en la investigación. A pesar de la presencia de guardias y las cámaras de seguridad, la mujer logró salir del museo sin que nadie notara lo ocurrido en el momento.
Lo más llamativo del robo fue que, debido a la naturaleza interactiva de la instalación, los visitantes podían tomar y sostener las piedras libremente, lo que hizo más difícil identificar cuándo exactamente la mujer decidió no devolverla. No fue hasta más tarde, al revisar las grabaciones de seguridad, que los responsables del museo se percataron de lo sucedido.
La policía de Toronto tardó varios días en emitir un comunicado al respecto. Una vez que se dieron cuenta de la magnitud del robo, difundieron imágenes de la sospechosa en redes sociales y solicitaron la colaboración ciudadana para dar con su paradero. Hasta el momento, no ha habido resultados concretos en la investigación.
Qué pasó con la ladrona
Tras el robo, las autoridades de Toronto comenzaron una investigación para intentar identificar a la responsable. La mujer, que según las descripciones de los testigos tenía entre 55 y 60 años, fue vista por última vez caminando hacia el sur de Queen’s Park, un parque ubicado en el centro de Toronto, tras salir del museo con la piedra robada. A pesar de los esfuerzos por localizarla, no hubo avances significativos en su búsqueda.
La policía difundió imágenes capturadas por las cámaras de seguridad en las redes sociales y medios locales, esperando que alguien pudiera identificar a la mujer, quien en todo momento estuvo vestida de negro y usaba una bufanda roja. Sin embargo, la respuesta de la ciudadanía ha sido limitada y hasta ahora la ladrona sigue sin ser identificada.
Aunque el robo ha generado un gran interés mediático, las autoridades no han podido determinar si el acto fue premeditado o un impulso del momento. La naturaleza interactiva de la exposición pudo haber facilitado el robo, ya que la dinámica invitaba a los participantes a involucrarse físicamente con las piezas. Esto ha llevado a algunos a sugerir que el robo fue un acto espontáneo, motivado por una conexión emocional con la obra.
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