Nahir Galarza, condenada a prisión perpetua por el homicidio de Fernando Pastorizzo, inició hace días una huelga de hambre en la Unidad Penal N°6 “Concepción Arenal” de Paraná, Entre Ríos. Luego de varios reveses judiciales, entre ellos el rechazo al pedido de prisión domiciliaria, la joven de 21 años informó a las autoridades que no retiraría la comida.
El Servicio Penitenciario sostuvo que ella sola encaró esta medida, aunque ella afirmó que hay varias internas que la acompañan, aunque de todas maneras la disposición se lleva a cabo de manera pacífica y es muy reducida.
Galarza, que con esta huelga de hambre bajó varios kilos, habría tomado esa decisión porque estaría molesta ante una negativa del Penal sobre la posibilidad de que recibiera a sus familiares.
El rechazo a su solicitud se debe a que, por la situación de la emergencia sanitaria frente al avance del coronavirus Covid-19, están restringidas las visitas a los penales.
Por otra parte, se indicó que el estado de salud de la condenada es bueno y que cuenta con permanente control sanitario, al igual que resto de las detenidas.
Esta protesta de Galarza se da en medio de varios rechazos judiciales que recibió en los últimos días, como el del lunes pasado, cuando la Sala Nº1 en lo Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Entre Ríos, resolvió declinar el pedido de prisión domiciliaria con tobillera electrónica formulado por su defensa en el marco de la pandemia.
Entre los fundamentos sostenidos en la sentencia por el vocal Daniel Carubia, se consideró abstracto debatir sobre la prisión preventiva, siendo que la Sala Penal ya rechazó el recurso extraordinario presentado, confirmando la condena.
Además, se destacó que los informes médicos indican que Galarza goza de buena salud y en la Unidad Penal de Mujeres se adoptaron las medidas de prevención sanitaria.
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