30 de septiembre 2004 - 00:00

Relevó Arslanian cúpula de policía en San Isidro

León Arslanian descabezó ayer la jefatura departamental de San Isidro argumentando que creció el delito en esa región bonaerense, aunque esos cambios coincidieron con una denuncia anónima sobre un presunto complot para asesinar al ministro de Seguridad, su vice y al camarista Fernando Marotto, que hizo difundir el gobierno provincial. La remoción de esos efectivos -37 en total-constituye la quinta purga que Arslanian dispone desde que asumió su cargo en abril pasado. Desde entonces, sin éxito demostrable, el ministro echó de la fuerza ya a 827 uniformados.

El ministro León Arslanian justificó la quinta purga policial desde que es ministro en que la cúpula policial de San Isidro estaría vinculada con irregularidades administrativas y también con el recrudecimiento de la cantidad de secuestros en ese partido.
El ministro León Arslanian justificó la quinta purga policial desde que es ministro en que la cúpula policial de San Isidro estaría vinculada con irregularidades administrativas y también con el recrudecimiento de la cantidad de secuestros en ese partido.
León Arslanian removió ayer a la cúpula de la departamental de San Isidro, entre ellos al jefe Rubén Cabrera, argumentando el incremento de delitos que se registró en la zona y porque se dijo habían detectado que un grupo de efectivos estaban implicados en presuntas maniobras irregulares.

A pesar de que la decisión, según se indicó, estaba tomada desde hacía varios días, el descabezamiento coincidió con la denuncia sobre un complot, presuntamente urdido por policías y ladrones, para asesinar a Arslanian, a su vice, Martín Arias Duval, y al camarista de San Isidro, Fernando Marotto.

La sucesión de hechos agilizaesa interpretación: el martes por la noche, el Ministerio de Seguridad filtró a la prensa una denuncia anónima que daba cuenta de una supuesta reunión encabezaba por Cabrera en la que se habría planificado atentar contra los funcionarios bonaerenses y el magistrado. Unas horas después, Arslanian convocó a la prensa para anunciar la purga -la quinta desde que asumió en abril pasadode 35 efectivos de la departamental de San Isidro, entre ellos Cabrera, pasado a retiro obligatorio por contar con la edad suficiente para jubilarse.

Asimismo, fueron removidos el comisario inspector Miguel Angel Provenzano y los oficiales Fernando Vicente Lentini y José Marinelli. Los tres eran mencionados, junto con Cabrera, por el denunciante como partícipes del supuesto complot contra el ministro de Seguridad.

Así y todo, Arslanian negó que exista una conexión entre ambos hechos. Los cambios «no tienen relación con la denuncia» dijo y argumentó la purga en el alto nivel de ilícitos que se registra en San Isidro. «El jefe debe hacerse responsable de que eso haya ocurrido.»

Pero no fue el único dato curioso: el secuestro de una mujer en Tigre y otro intento de rapto en la zona norte fueron vinculados por Arslanian con la denuncia del complot efectuada por un uniformado.

• Cargador

«En uno de ellos los delincuentes extraviaron un cargador de una pistola .9 milímetros», señaló el ministro para alimentar la sospecha de que esos hechos estaban vinculados con el anónimo.

Para completar el mapa de la duda incorporóse otro elemento, ligado a la interna policial. Consultado por la prensa,
Arslanian admitió como otra posibilidad que la acusación contra Cabrera sea producto de una puja en el seno de la Policía Bonaerense.

La purga focalizada operada en la departamental de San Isidro -de allí son 35 de los 37 policías removidos-aporta más incertidumbre a una zona duramente golpeada por el delito y destino predilecto de las bandas dedicadas a los secuestros extorsivos.

Al punto de que hace tres semanas,
Arslanian destinó efectivos y logística adicional para combatir ese tipo de ilícitos. Así y todo, no obtuvo resultados. Por eso, la salida de Cabrera -que fue pasado a retiro obligatorio por contar con la edad suficiente para jubilarse y del grueso de sus colaboradores en la departamental de San Isidro.

La vacante dejada por
Cabrera la ocupará el comisario Guido Pesce, que anteriormente fue jefe de las departamentales de Mercedes, Quilmes, La Matanza y Morón. Tiene, dicen en La Plata, un «legajo intachable». Los intendentes de la zona norte esperan que así sea.

Ayer, conocidos los cambios,
Gustavo Posse (San Isidro), Osvaldo Amierio (San Fernando), Ricardo Ubieto (Tigre) y Enrique García (Vicente López) se reunieron para analizar cómo afectarán esos movimientos en la región y acordaron pedirle a Arslanian un informe detallado sobre los antecedentes del reemplazo de Cabrera.

La depuración anunciada ayer, que alcanza a
37 oficiales y suboficiales -33 fueron declarados prescindibles y 4 pasados a retiro obligatorio-es la quinta que aplicó Arslanian desde que reasumió como ministro de Seguridadbonaerense el 13 de abril pasado.

En total, esa política oficial alcanzó a 827, aunque de éstos 823 -sumando los 33 de ayer, que están sospechados de irregularidadesfueron los pasados a disponibilidad que, en paralelo, serán investigados por Asuntos Internos y la Justicia.

La ronda comenzó el 15 de mayo pasado con la salida de 303 efectivos, continuó el 23 de junio con 201, el 29 de ese mismo mes con otros 158 y, antes de la efectuada ayer, se cerró el 11 de agosto último con la expulsión de 128 oficiales y suboficiales.

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