Tras una jornada de caos por el paro de subtes, delegados anunciaron que hoy habrá servicio.
Delegados rebeldes y trabajadores paralizaron el servicio del Subte y el Premetro, pese a reiterados intentos de la empresa Metrovías de ofrecer un cronograma de emergencia en medio de un clima de tensión, y el tránsito colapsó en la Ciudad.
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Los trenes volverán a circular con normalidad, más allá de que en horas de la tarde los huelguistas habían dejado abierta la posibilidad de extender la medida.
Se estima que más de 1,8 millones de vehículos atiborraron las calles porteñas, durante una jornada en la que resultó prácticamente imposible conseguir un taxi libre en horas pico y la mayoría de las líneas de colectivos vio colmada su capacidad debido al paro de Subtes.
Tal como habían advertido el lunes, delegados disidentes y trabajadores cumplieron a rajatabla su medida de fuerza por 24 horas y no permitieron que la empresa concesionaria, Metrovías, pudiera ofrecer a los usuarios al menos un servicio de emergencia con personal jerárquico al mando de las formaciones.
La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP) reclama su inscripción como un sindicato independiente, por fuera de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la huelga de hoy afectó a más de un millón de usuarios, de acuerdo con directivos de Metrovías.
En tanto, autoridades de la Dirección Nacional de Vialidad señalaron que a la Capital Federal ingresaron alrededor de 250 mil coches más que lo habitual, que generaron un colapso de tránsito en el centro de la Ciudad, al sumarse a los autos que los porteños sacaron a las calles en forma excepcional.
Demoras y protestas de la gente estuvieron a la orden del día, mientras escaleras abajo se vivieron momentos de tensión a primera hora de la mañana y luego por la tarde, cuando Metrovías intentó mover los trenes.
La empresa concesionaria había sido intimada el lunes por el Gobierno a brindar un cronograma de emergencia, después de que el Ejecutivo nacional declarara al Subte como un "servicio público esencial" horas antes del comienzo del paro.
Metrovías no pudo cumplir su misión, aunque envío a la Justicia fotografías de los trabajadores que impidieron el funcionamiento de los trenes, ya sea bloqueando el paso desde los andenes y las vías, encendiendo fuego en los túneles o "copando" los vagones con cánticos y algunos destrozos.
"La empresa quiere montar el teatro de las formaciones sin pasajeros, quiere hacer un show mediático, una maniobra dolosa contra los trabajadores", remarcó Néstor Segovia, uno de los referentes disidentes.
En la misma rueda de prensa, ofrecida esta tarde, su colega Ariel Masandrea dejó latente la posibilidad de que el paro se extienda, ya que "hay mucho descontento e indignación por lo que ha ocurrido desde hace un año a esta parte".
El delegado rebelde se refirió en estos términos a la demora del Ministerio de Trabajo de la Nación para conceder -o rechazar- la personería gremial a la AGTSyP.
Sin embargo, los trabajadores se reunieron luego en asambleas y cerca de las 22:30 anunciaron que la huelga se levantaba a las 5:00 de la madrugada del miércoles, por lo que mañana el servicio será normal en las seis líneas porteñas y el Premetro.
"Muchos compañeros querían continuar el paro, fue una decisión difícil levantarlo, pero queremos que el Ministerio nos llame, queremos dialogar (...) Está en manos del ministro Tomada cómo se soluciona este conflicto", subrayó Segovia.
El referente disidente advirtió que la AGTSyP podría retomar las medidas de fuerza la semana próxima si el Gobierno no atiende de inmediato su reclamo gremial y agregó que "la responsabilidad "por cualquier (nuevo) paro que pueda suceder" será del titular de la cartera labora, "no de los trabajadores".
"Queremos que Tomada cumpla con la ley", enfatizó Segovia, que añadió que unos 3.000 empleados llevaron adelante la medida de fuerza de este martes y denunció presiones de Metrovías para que abandonen su protesta sindical.
Con el correr de la mañana, la huelga tuvo una adhesión total a pesar de que durante las primeras horas del día algunas formaciones habían salido con personal jerárquico de la empresa concesionaria.
"Pararon los compañeros en todas las líneas", afirmó Segovia, que se quejó porque, según su opinión, los trabajadores del Subte son tratados como "delincuentes" por su reclamo.
"No puede ser que nos traten de delincuentes, de una vez por todas esto se tiene que terminar", enfatizó el sindicalista, que envió un mensaje a la presidenta Cristina Kirchner y aseguró, a los gritos, que los trabajadores no traicionarán su causa, como lo hicieron "los dirigentes que llegaron al Poder".
Metrovías, en tanto, denunció que un grupo de personas atacó una formación en la estación Carlos Pellegrini, donde se vieron asientos por el piso en algunos vagones.
El delegado Claudio Dellacarbonara negó que ellos sean responsables de estos hechos y apuntó contra "infiltrados" de la UTA, que "buscan deslegitimar la protesta".
Momentos de tensión se vivieron también en las estaciones José Hernández, Plaza Miserere, Federico Lacroze, con enfrentamientos entre gente del Subte y grupos que responden a la UTA, y en Primera Junta, en otro intento fallido de Metrovías de mover al menos un tren, vacío de pasajeros.
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