30 de diciembre 2004 - 00:00

"Yo ya estoy jugado"

«Yo ya estoy jugado, sólo quiero que larguen a mi hermano», fueron las últimas palabras que pronunció el hombre sindicado como el violador serial de Córdoba antes de darse un disparo en la sien derecha, al verse rodeado por la Policía.

Según indicó el comisario Pedro Tobares, de la Policía cordobesa, el hombre se arrodilló en el jardín de la casa situada en la intersección deAltos del Chipión y Tío Pujio, y se disparó cuando estaba cercado por la Policía.

Incluso, el hombre, de 39 años, pidió que liberen a su hermano, quien fue detenido por la Justicia, debido a que él «no tiene nada que ver», en toda esta situación.

El violador serial de Córdoba está acusado de haber ultrajado a 59 mujeres, en su mayoría estudiantes universitarias, y poseía frondosos antecedentes por hechos similares, e incluso purgó una pena carcelaria.

«Cuando dos efectivos le dan la voz de alto, extrae de su cintura un arma y les manifiesta que lo que él quería es que soltaran a su hermano, que no tenía nada que ver y que él ya estaba jugado; yo ya estoy jugado, dijo», precisó el oficial en declaraciones televisivas.

El violador serial cordobés se pegó un tiro en el parietal derecho, con orificio de salida por el lado izquierdo, tuvo pérdida de masa encefálica y su estado es «desesperante».

La Policía, durante un rastrillaje realizado en la casa donde el violador se ocultaba, encontró el proyectil de la pistola 11.25 que se descerrajó en la cabeza. El sujeto había estado preso en 1985, por violación, y en 1999 por un robo calificado.

El violador serial atacaba en zonas cercanas a Nueva Córdoba y Ciudad Universitaria y perpetró cerca de 60 abusos sexuales en los últimos años.

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