22 de febrero 2007 - 00:00

Consejo de Cristina: ''No copien al INDEC''

Cristina Kirchner
Cristina Kirchner
El kirchnerismo no pudo conseguir ayer consolidar poder en la estructura de mando del Consejo de la Magistratura. El plan consiste en nombrar a dos directores que vendrán a recortarle funciones a Cristina Akmentis, la administradora general del Poder Judicial. La intención del oficialismo es evitar delegar decisiones políticas en quienes son sindicados como miembros del clan judicial.

En rigor, los consejeros peronistas prefieren que Akmentis vuelva a su viejo empleo en la Corte Suprema como auxiliar del administrador Nicolás Reyes, pero como están obligados a explicar la razones del despido demoran una definición. Sin embargo el final está cerca: se está trabajando en una modificación al reglamento general que permitirá deshacerse de un funcionario del consejo sin tipificar ninguna causal de remoción, sólo que se hace por mérito o conveniencia.

El que pilotea esos cambios es el inefable Carlos Kunkel con el respaldo del senador cristino Nicolás Fernández, hombre interesado también en colar su peón dentro de la estructura del consejo.

  • Limpieza

  • Hace unos días, el oficialismo tuvo una reunión donde se habló del proceso de limpieza interno en el consejo de jueces. Allí se fijó que ese proceso no puede durar más de 60 días y que si se materializaba no podía generar el escándalo que provocó los recambios en el INDEC.

    La remoción de dos importantes funcionarias del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) desató un escándalo político de alcance nacional. El desplazamiento de la directora nacional de Estadísticas, Clyde Trabuchi, y de la directora de Indices de Precios al Consumo, Graciela Bevacqua, multiplicó las sospechas sobre la manipulación por parte del gobierno de las estadísticas oficiales, especialmente las relacionadas con la inflación.

    «Si no se hace con prolijidad se suspende el proyecto», dicen que alertaron algunos consejeros que sostienen la candidatura de Cristina Kirchner invocando palabras de la «señora».

    Incluso se afirma que en ese cónclave Kunkel se confesó renunciante a su banca en el consejo si no lograba esas reformas.

    Volviendo a los lazarillos que vigilará a Akmentis.

    Estos estrenarán cargos especialmente creados para ellos: directores. Vienen de pagos distantes. Uno proviene de las tierras de Florencio Varela y el otro De Santa Fe. Uno pasó algunos años afincado como contador mayor de la provincia de Buenos Aires, y el otro tiene poco currículum pero muchas horas de militancia en el partido gobernante.

    Hasta ahora lograron que la Corte Suprema autorice su contrato (lo firmó Reyes y también Ricardo Lorenzetti), pero han encontrado resistencia del presidente del consejo, Pablo Mosca, a convalidar ese aterrizaje. El abogado ya sospecha de una «toma por asalto» a la administración. Por eso, los contratados andan dando vueltas sin un lugar fijo hasta que el plenario del consejo decida qué hacer.

    Su inclusión en el staff figuraba en la agenda de ayer como tema a tratar en la Comisión de Administración. Sin embargo, cuando se llegó a ese punto, el kirchnerismo lo eludió. Los números no le daban: estaban Kunkel, Marcela Losardo, el abogado Santiago Montaña y los jueces Luis María Cabral y Miguel Angel Gálvez.

    Faltaron los radicales Federico Storani y Ernesto Sanz, más ocupados en estos momentos en la pelea por quién ocupará la fórmula que acompañará al ex ministro de Economía Roberto Lavagna.

  • Fondos

    «Quieren manejar la plata», afirman los defensores de Akmentins en el cargo. Pero, lo curioso es que los fondos los tiene la Corte y el consejo no dispone de la plata sino que administra. Además, casi 90% del presupuesto tiene como única boca de consumo los salarios de los empleados judiciales.

    Algo parecido sucede con el futuro de Pablo Hirschmann. El secretario general del consejo de jueces es detestado por Kunkel, quien procura deshacerse de él por todos los medios.

    El comisario político del kirchnerismo ya ha exhibido los antecedentes de Hirschmann y parece que jugará duro (eso incluye golpes bajos). Por caso, suele recordar a sus varios interlocutores que el secretario general del consejo es oficial de reserva de la Armada y fue asesor jurídico del Ministerio de Defensa, además de haber llegado a ese cargo en 2001 por obra del renunciante ex presidente de la Corte Suprema Julio Nazareno.

    En el caso de Hirschmann, antes de eyectarlo se pondrá en práctica -reforma de reglamento mediante-la figura de coordinador de comisiones. Aplicando este método todas las tareas que le competían a Hirschmann le llegarán recortas y quedarán en manos de este coordinador.
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