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Por el clima de hermetismo que ha reforzado el silencio de los jueces pueda saberse qué piensa Carlos Fayt. Se le atribuye coincidir con la mayoría que iba a cerrar al caso Lema esta semana en que deben reconocerse dólares porque lo dice el principio constitucional de la propiedad privada.
El aporte que le endosan ahora a Fayt -para evitar colisiones con los bancos y con el dúo Kirchner-Lavagna-estaría vinculado con una forma escalonada de devolver los depósitos que reconstruya el escalonamiento original de las imposiciones que fue quebrado cuando los amparos arrasaron con la ecuación del negocio bancario. De este modo, este voto se añadiría a otros dos.
El fallo que elaboran, en apariencia, retomaría uno de los célebres «gold-clause cases» (casos del patrón dólar) resuelto por la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos en 1935 y que puso al entonces presidente Franklin Delano Roosevelt al borde del colapso. En idéntica actitud que años más tarde Duhalde y Kirchner, la inminencia de ese fallo motivó que Roosevelt hablase al país, entonces por radio, para reclamar apoyo del público frente a una Corte que en tres casos anteriores había declarado inconstitucionales decisiones del llamado New Deal, el plan con el cual su gobierno enfrentó las consecuencias de la Depresión. Era grave, tanto que desde el siglo anterior la Corte de los EE.UU. (un enclave conservador que Roosevelt también amplió para «anegar» -diría Jorge Bacquéesa opinión dominante) había votado contra decisiones del gobierno sólo en dos oportunidades.
Si se confirma esta presunción, el caso base a usar como autoridad sería la decisión de la Corte de los EE.UU. de 1935 contra un ahorrista que había depositado sus ahorros en un banco en 1924 a diez años de plazo con una tasa garantizada por el patrón oro. En ese reclamo pedía que se le devolvieran dólares a ese valor oro, pero la Corte -en una decisión que ahora parece « iluminar» a los «justices» criollosresolvió devolverle según un polinomio de actualización distinto.
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