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Impone kirchnerismo su fuerza para controlar la Magistratura
El abogado de Pergamino representa a los letrados del interior del país y es hijo de Carlos Mosca, el ex diputado radical en la década del 80. Su padrino (y no político) es nada menos que Raúl Alfonsín. Ese nexo habría influido en el kirchnerista Kunkel para respaldar la nominación del abogado en la conducción del reformado Consejo de la Magistratura.
Mosca fue propuesto para presidente por su colega de la Capital Federal Santiago Montaña. El argumento de los abogados es que el presidente del Consejo de la Magistratura no puede ser un juez, ya que ese cuerpo es el encargado de juzgar a los propios jueces.
Además, los letrados dejaron entrever la existencia de un «pacto radical-judicial», ya que la candidatura de Cabral fue apoyada por los dos representantes de la UCR en el Consejo, Federico Storani y Ernesto Sanz.
De todos modos, Cabral llega a la elección de hoy con un importante envión en el plano interno, dado que la lista a la que pertenece, la Bordó, ganó las elecciones en la poderosa Asociación de Magistrados, que reúne a jueces, fiscales y funcionarios de alto rango del Poder Judicial.
La lista Bordó prevaleció sobre la del otro juez que integra el Consejo de la Magistratura, Luis Bunge Campos, quien la semana pasada votó por Cabral en tres oportunidades.
La principal diferencia entre los representantes de los jueces y los políticos, están centradas en la secretaría general y la administración presupuestaria, actualmente ocupadas por funcionarios de carrera judicial pero pretendidas por los miembros del oficialismo. El juez Cabral no quiso ceder esos cargos porque entendía que hacerlo le permitía al gobierno tener un control sobre el presupuesto judicial y el castigo de los jueces. Además consideraba que no existían fundamentos para desplazar a Pablo Hirchmann de la Secretaría General del Consejo y a Cristina Akmentis, de la Administración del Poder Judicial.
«Cabral se quedó con lo que pedía, con los dos secretarios», ironizó una fuente del gobierno, quien reconoció que ahora no les interesa acceder a esos cargos.
Según los planes de la Casa Rosada, la vicepresidencia del cuerpo será para Kunkel mientras que la Comisión de Acusación quedaría en manos de Diana Conti. Por lo menos, esa era la estrategia diseñada al cierre de esta edición.

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