24 de septiembre 2025 - 18:00

No tires tus cucharas de plástico: podes hacer hermosos y originales objetos para el hogar

Con esta técnica de reciclaje se pueden crear floreros y portavelas hermosos que parecen huevos de dragón por su estilo escamado.

Con esta técnica de reciclaje vas a poder hacer tus propios floreros y portavelas. 

Con esta técnica de reciclaje vas a poder hacer tus propios floreros y portavelas. 

Reciclar materiales cotidianos para dar vida a objetos decorativos no solo es una idea creativa, sino también un gesto consciente hacia el medio ambiente. En este sentido, la propuesta de transformar cucharas plásticas en portavelas o floreros se presenta como una manualidad accesible, económica y con gran impacto visual por su gran parecido a huevos de dragón..

Lo mejor de esta iniciativa es que combina diseño y reciclaje porque no solo estás decorando, sino también reciclando algo que muchas veces termina en la basura. Esta manualidad enseña que con creatividad y materiales simples se pueden lograr resultados llamativos, que además ayudan a reducir residuos y dar valor a lo que ya tenemos.

cucharas de plastico recicladas

Paso a paso para crear un florero o portavelas único con cucharas recicladas

Para llevar a cabo este proyecto, sea que decidas hacer floreros o portavelas, a vas a necesitar:

  • Cucharas de plástico (50–100 según tamaño del vaso)
  • Alicate/pinza de corte
  • Vaso de vidrio o plástico rígido (cilíndrico o cónico)
  • Silicona caliente o silicona líquida de contacto
  • Pintura en aerosol mate o metalizada
  • Papel de diario o cartón para proteger la mesa
  • Cinta de pintor (opcional)
  • Lima de uñas (opcional)
  • Barniz acrílico en spray (opcional).

Una vez que tengas listos los materiales, podes empezar con el recorrido artístico:

  1. Prepará el espacio y la base. Cubrí la mesa con papel periódico o cartón. Lavá y secá bien el vaso. Si querés que el interior quede limpio, tapalo con cinta de pintor o un papel ajustado al borde. Trabajá con guantes y ventilación.

  2. Cortá las cucharas. Con el alicate, cortá el mango de cada cuchara justo después del “cuello”, para que quede solo la “cucharita”, la parte que será la escama o pétalo. Separá por tamaño para que el armado sea más prolijo. Para un vaso mediano vas a usar de 60 a 80 pétalos.

  3. Pintá los pétalos. Colocalos boca arriba sobre el papel. Agitá el aerosol 1 minuto y aplicá capas finas a 20 a 30 cm de distancia. No satures: es mejor 2–3 capas livianas que una muy cargada. Dejá secar 10 a 15 min entre capas y, si querés, pintá el dorso para que no se vea el plástico. Tip: si buscás un acabado más pro, primero una mano de primer en spray.

  4. De forma opcional, podes pintar el vaso. Si querés un look monocromo o metalizado total, pintá el exterior del vaso con el mismo aerosol. Si preferís contraste, dejalo transparente.

  5. Armá la primera hilera. Trazá una guía: podés pegar una banda finita de cinta de pintor alrededor del vaso a 1 a 2 cm de la base para mantener la línea recta. Poné un cordón chico de silicona en la base del pétalo y pegalo con una leve superposición (30–40%) con el siguiente, hasta cerrar el círculo. Mantené 10 a 15 segundos cada pétalo para que agarre.

  6. Subí hileras escalonadas. Arrancá la segunda fila colocando cada pétalo entre dos de la hilera anterior como escamas. Repetí el solapado y mantené una inclinación ligera hacia arriba para dar volumen “flor”. Trabajá de a cuartos del vaso para que no se te desarme el ritmo. Si usás silicona caliente, andá en tandas cortas.

  7. Rellenos y remate. Al llegar arriba, evaluá huecos. Para cubrirlos, cortá algunas cucharas más pequeñas y pegá como “pétalos de cierre”. Si querés un borde prolijo, podés pegar una cinta decorativa fina o una tira de pétalos mini en el contorno superior. Retirá hilos de silicona con la mano o un secador en aire tibio.

  8. Sellado y acabado. Cuando todo esté seco, podés dar una mano de barniz acrílico en spray mate o brillante para proteger la pintura y unificar el tono. Pasá un paño para quitar polvo y listo.

Si lo vas a usar con vela, usa un vaso de vidrio adentro. El plástico no debe tener contacto directo con la llama. Como florero, usá un vasito interior con agua para no mojar la silicona. Para un efecto degradé, pintá un tercio de pétalos en tono claro, un tercio medio y un tercio oscuro, y ordénalos de abajo hacia arriba. Los metalizados (cobre, oro, grafito) disimulan uniones y quedan “alto impacto”.

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