Qué quiere decir que tenga que cerrar las puertas del armario para dormir.
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Varios expertos en psicología analizan las preferencias y fijaciones que aparecen a la hora de dormir. Fenómenos como la dificultad para conciliar el sueño sin un ruido de fondo constante o la necesidad de que la habitación esté en completa oscuridad forman parte de estos estudios, que buscan entender cómo el entorno influye en el descanso.
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A estas variables se suma también el caso de las personas que no pueden dormir si la puerta del armario queda abierta, una conducta que, lejos de ser aislada, se repite con frecuencia y suele estar asociada a mecanismos de control, seguridad o ansiedad aprendidos a lo largo del tiempo.
Cuando dormir con la puerta abierta se vuelve un reto
Según la psicóloga Ángela Gual, esta tendencia recibe el nombre de entamofobia, también conocida como el miedo a las puertas abiertas. Las personas que experimentan este fenómeno sienten que cerrar la puerta del armario antes de dormir funciona como un límite que protege frente a lo desconocido.
Desde la psicología, puede considerarse un mecanismo de evitación ya que ofrece alivio inmediato, pero a largo plazo refuerza la creencia de que lo que no se ve puede atacar. Cada vez que se cierra la puerta y la ansiedad disminuye, se valida la idea de que dejarla abierta podría ser peligroso.
En el plano emocional, este tipo de necesidades puede generar tensión, inquietud y dificultades a la hora de conciliar el sueño si no se cumple con determinado ritual. Si bien no indica necesariamente un problema psicológico, los expertos aconsejan que, cuando la conducta se vuelve rígida o genera más malestar que alivio, conviene consultarlo con un profesional.
Cerrar la puerta puede simbolizar protección del espacio, privacidad y autonomía emocional, pero si interfiere con el descanso, merece ser atendido.