El compost resurge con el auge del reciclaje, el uso de abonos orgánicos y la transición a un mundo más sustentable. Este producto se utiliza con más frecuenta en la agricultura y la jardinería.
Existen varios tipos de compostaje y debe pasar por cuatro etapas para su uso final. A continuación, los detalles.
Hacé el compost para tu jardín vos mismo.
El compost resurge con el auge del reciclaje, el uso de abonos orgánicos y la transición a un mundo más sustentable. Este producto se utiliza con más frecuenta en la agricultura y la jardinería.
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Tiene como objetivo estabilizar e higienizar los residuos orgánicos para después usarlos. El proceso imita la degradación natural, pero lo hace de forma más eficiente y controlada.
El compostaje es un producto muy utilizado para cuidar las cosechas o el jardín. Es descomposición de la materia orgánica por organismos descomponedores como bacterias u hongos y por animales detritívoros, como lombrices y escarabajos que tiene como resultado un producto fertilizante y regenerador del suelo de alta calidad.
Existen diferentes técnicas, pero todas consisten en varias etapas de cuidado. El proceso se desarrolla en presencia de oxígeno y agua, tiene que tener un equilibrio entre nitrógeno y carbono.
En principio sirven todos los desperdicios crudos de cocina, como vegetales, cascara de huevos y restos de infusiones como los pocillos del café. Pueden añadirse materiales secos de origen natural sin plagas o cartones y papeles que no tengan tinta.
Para hacerlo hay 5 pasos elementales:
La humedad tiene que mantenerse equilibrada. La duración del proceso dependerá de la temperatura del ambiente. El proceso aumenta la temperatura de la mezcla, y una vez que comience a descender se acerca al final.
Las plantas presentan resultados y mejorías como los siguientes:
Además, favorece al control natural de plagas y a nivel ambiental reduce la producción de dióxido de carbono (CO2).
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