El proyecto Green Moon, desarrollado por un equipo de científicos e ingenieros malagueños, planea enviar su primer invernadero al espacio en 2026 como parte de una misión pionera en agricultura espacial.
El proyecto se desarrollará durante 2026 y busca inventar nuevas formas de generar alimento en el espacio exterior.
El proyecto busca llevar nuevas formas de vida al espacio exterior.
El proyecto Green Moon, desarrollado por un equipo de científicos e ingenieros malagueños, planea enviar su primer invernadero al espacio en 2026 como parte de una misión pionera en agricultura espacial.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Esta iniciativa busca investigar la viabilidad de cultivar plantas en la Luna, utilizando tecnología que permita sostener la vida vegetal en condiciones extremas de gravedad, radiación y atmósfera casi inexistente. El objetivo principal es crear sistemas autosuficientes. que garanticen el suministro de alimentos en futuras misiones lunares y, eventualmente, en colonias espaciales.
Green Moon es un proyecto científico español que investiga el desarrollo de ecosistemas cerrados y controlados para el cultivo de plantas en entornos espaciales. Fundado por el ingeniero José María Ortega, el equipo trabaja en soluciones que permitan la producción de alimentos en la Luna, utilizando simulantes de suelo lunar fabricados con tierra volcánica de las Islas Canarias.
El primer gran paso será el envío de un módulo experimental en órbita terrestre en 2026, en colaboración con la startup española Orbital Paradigm. Este experimento analizará el crecimiento de plantas en condiciones de microgravedad, proporcionando datos clave para futuras misiones. La cápsula sellada y autónoma que se utilizará permitirá estudiar cómo responden las plantas a la falta de gravedad, la radiación y la menor disponibilidad de agua y nutrientes.
Green Moon no solo busca avanzar en la ciencia espacial, sino también generar conocimiento aplicable a la agricultura sostenible en la Tierra. El proyecto se perfila como un referente global en la investigación de cultivos adaptados a entornos extraplanetarios, con la vista puesta en establecer las primeras granjas lunares sostenibles hacia la década de 2030.
La agricultura espacial representa un desafío clave para la exploración y colonización de la Luna y Marte. Los principales obstáculos incluyen la escasez de agua, la radiación intensa y la falta de atmósfera, que exigen el desarrollo de sistemas cerrados y autosuficientes. Green Moon trabaja en invernaderos presurizados que regulan la luz, los nutrientes y el agua, simulando las condiciones necesarias para el crecimiento de plantas en el espacio.
El suelo lunar, conocido como regolito, contiene minerales y sales que pueden ser tóxicos para las plantas. Por eso, el proyecto utiliza simulantes de regolito enriquecidos con nutrientes para evaluar su viabilidad. Además, la proximidad de la Luna a la Tierra facilita el transporte y la logística de los experimentos, lo que la convierte en un laboratorio ideal para probar tecnologías antes de llevarlas a Marte.
El objetivo a largo plazo es lograr cultivos sostenibles que permitan a los astronautas producir su propio alimento durante misiones prolongadas. Esto reduciría la dependencia de envíos desde la Tierra y abriría la puerta a la creación de colonias permanentes en la Luna y otros planetas. La Agencia Espacial Europea (ESA) ya reconoce la importancia estratégica de estos avances, que podrían ser clave para el futuro de la exploración espacial.
Green Moon marca un hito en la carrera por llevar la agricultura más allá de la Tierra, combinando innovación tecnológica y colaboración internacional. El lanzamiento de 2026 será un paso fundamental para entender cómo cultivar en entornos hostiles, no solo en la Luna, sino también en Marte. Este proyecto demuestra el potencial de la ciencia española en la exploración espacial y abre nuevas posibilidades para la humanidad en su camino hacia la colonización de otros mundos.
Dejá tu comentario