23 de marzo 2006 - 00:00

Acusó Morales a EE.UU. por atentados en La Paz

¿La indignación y la conmoción le habrán jugado una mala pasada a Evo Morales? Un doble atentado explosivo en La Paz (que dejó 2 muertos) llevó al presidente boliviano a acusar a la Casa Blanca de "enviarnos terroristas". Su teoría conspirativa se completaba con una previsible sospecha de confabulación de la "oligarquía" local. Lo único concreto, por ahora, es que el sospechoso es un norteamericano,quien fue detenido.Fuentes policiales lo describían anoche como un " psicótico" y aseguraban que ya había estado preso (y rápidamente liberado) en Buenos Aires por haber colocado un explosivo en un cajero electrónico. De ser así, los dichos de Morales se revelarían como imprudentes y podrían provocar un roce importante con la administración Bush.

Así quedó uno de los hoteles paceños afectados por un atentado explosivo el martes a la noche (izquierda). El estadounidense Claudio Lestad DOrleans es el principal acusado (derecha).
Así quedó uno de los hoteles paceños afectados por un atentado explosivo el martes a la noche (izquierda). El estadounidense Claudio Lestad D'Orleans es el principal acusado (derecha).
La Paz (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Dos poderosas explosiones sacudieron dos hoteles en La Paz -que dejaron dos muertos y al menos siete heridos- en hechos que fueron atribuidos por el presidente Evo Morales al gobierno de George W. Bush, luego de que fueran detenidos un ciudadano estadounidense junto a una uruguaya.

La primera detonación en el centro turístico de La Paz provocó dos muertos y siete heridos además de destrozos en al menos diez viviendas. La segunda afectó una zona residencial en el centro de la capital, a menos de diez cuadras del Palacio Quemado -sede del gobierno-, pero los autores alertaron telefónicamente a la policía, de manera que fueran oportunamente desalojados 19 turistas.

Las pericias policiales establecieron que las explosiones fueron provocadas por cargas de dinamita de mecha lenta, adelantó el fiscal Jorge Gutiérrez.

• Consulado

El ciudadano estadounidense, Claudio Lestad D'Orleans y la uruguaya Alba Riveiros, de 40 años, fueron detenidos por ser los principales sospechosos del atentado, confirmó

Gutiérrez. Las unidades policiales dieron con ellos en un pequeño hotel de paso de la ciudad de El Alto, a 12 km de La Paz.

Fuentes dijeron que los detenidos planeaban también atentar contra el consulado de Chile en La Paz
, según surge de un documento que les fuera confiscado.

El atentado iba a ser ejecutado el sábado, dos días después de lo que se anuncia como masiva manifestación por el Día del Mar, perdido en la guerra de 1879 contra Chile, a la que convocó Morales.

Claudio Lestad D'Orleans, calificado como «psicópata» -lo que daría por tierra con la interpretación conspirativa del mandatario- «estuvo detenido en Buenos Aires» en octubre pasado por «volar un cajero automático», pero fue liberado bajo fianza, según la policía boliviana.


Morales dijo en un acto en Santa Cruz, al este del país, que el gobierno de Estados Unidos está detrás de estos atentados.
«Hay lucha contra el terrorismo y el gobierno de EE.UU. nos manda norteamericanos a hacer terrorismo en Bolivia», denunció Morales, durante el acto público en Santa Cruz.

«Un norteamericano, un norteamericano metiendo bombas en los hoteles. El gobierno de EE.UU. lucha contra el terrorismo, y no es posible que gente de ese país venga a meter bombas en los hoteles. ¿Qué está pasando?», preguntó el gobernante que cumplió ayer dos meses en el poder.

«Detrás de estos dos atentados están intereses de algunos grupos oligárquicos en Bolivia, usando agentes externos para amedrentar, para crear zozobra, para decir que el gobierno no sabe controlar a Bolivia», deploró.

«Hay que matarlo a mi esposo», repitió tres veces Riveiros Acosta, mientras era trasladada a la dependencia. «Mi marido es un maldito, hay que matarlo. Yo no hice nada. Es indignante lo que hizo mi marido», gritó la mujer, luego de ser interrogada en oficinas de Interpol.

D'Orleans, radicado hace algunos meses en Potosí, y que, según la policía, se dedicaba a la venta de explosivos, fuegos de artificio y licores, habría dicho ser admirador del líder de la red terrorista Al-Qaeda Osama bin Laden.


El estadounidense se registró en el residencial Linares, en el casco viejo de La Paz, como «cuidadano de Arabia Saudita», reveló el administrador del establecimiento.

El vicepresidente boliviano
Alvaro García Linera, ex guerrillero en la década de los 90, consideró que «es un tema preocupante pero aislado, que no afecta la estabilidad del país ni del gobierno». A nombre del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS), el diputado Iván Canela, declaró que «los atentados tienen el propósito de desestabilizar al gobierno del presidente Morales».

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