El primer ministro francés, Dominique de Villepin, recibió hoy a los sindicatos de estudiantes sin esperanzas de poder desactivar la crisis generada por su nuevo contrato de trabajo para jóvenes, ya que las principales organizaciones habían acudido sólo para pedirle que retire el texto.
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Las cuatro asociaciones de estudiantes que se oponen al Contrato de Primer Empleo (CPE) dijeron antes de entrevistarse con Villepin que habían acudido a la cita sólo para recordarle al primer ministro que la retirada del proyecto de ley con la nueva normativa laboral es una condición previa para iniciar negociaciones.
La presidenta de la Confederación de Estudiantes, Julie Coudry, se quejó de que la convocatoria del encuentro que les había hecho llegar el jefe del Gobierno "nos propone venir a discutir sobre las condiciones de aplicación del CPE". "Es decir, que el primer ministro nos dice 'venir a discutir pero la condición previa es que mantengo el CPE': es grave, es una tomadura de pelo proponer un diálogo de esta forma porque en la situación en la que está hoy el país (...) alimenta las tensiones sociales. Es escandaloso. Es una provocación", declaró Coudry.
Las cuatro asociaciones entregaron al jefe del Ejecutivo una carta en la que argumentan que no pueden aceptar entrar en la discusión mientras él ponga como condición previa el mantenimiento del CPE, al tiempo que lanzaron un llamamiento a la movilización en la jornada de huelga del próximo martes.
Otras dos organizaciones estudiantiles consideradas de derechas, la Federación de Asociaciones Generales de Estudiantes (FAGE), opuesta al CPE, y la Unión Nacional Interuniversitaria (UNI), sí aceptaron el diálogo con Villepin.
El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, insistió en su postura de desmarcarse de la postura del primer ministro sin abandonarlo, al pedir a los opositores al CPE que imaginen "un compromiso", porque eso es "valiente y útil para Francia".
"El primer ministro, al que quiero manifestar mi apoyo, está dispuesto a abrir discusiones sin condiciones previas. Invito a todos los protagonistas a aprovechar esta mano tendida porque nadie, e insisto, nadie saldrá ganando de la falta de discusiones y compromiso".
El titular de Interior, que se prefigura como rival de Villepin de cara a las elecciones presidenciales del año próximo, criticó implícitamente el CPE, dirigido únicamente a los menores de 26 años y que establece un periodo de prueba de dos años durante los cuales un empresario puede despedir sin dar justificaciones.
La situación -dijo- "no se desbloqueará con políticas segmentadas y orientadas a una u otra categoría de franceses que se creen por eso estigmatizados y en consecuencia se defienden".
El secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Bernard Thibault, que ayer acudió a una reunión con Villepin junto a los responsables de los otros cuatro grandes sindicatos franceses, reprochó al Gobierno estar intentando "ganar tiempo" a la vista de que la crisis "degenera" con la esperanza de desviar la atención del CPE, que es el que ha generado la protesta.
Aludía así al aumento de la violencia en las manifestaciones de estudiantes del pasado jueves.
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