Luiz Inácio Lula da Silva celebró su histórica victoria en el balotaje de este domingo en Brasil tras imponerse a Flávio Bolsonaro con el 51,76% y revertir la tendencia de la primera vuelta. El mandatario agradeció el respaldo de los votantes y sostuvo que el resultado representó una derrota para el negacionismo y las mentiras durante la campaña.
Lula salió a hablar pasadas las 22 (hora argentina) y dedicó sus primeras palabras a agradecer el apoyo del pueblo brasileño. Con la voz cansada, anticipó que no daría un discurso extenso y resumió la victoria con una frase que le transmitió a su compañero de fórmula y vicepresidente, Geraldo Alckmin: “Ganamos esta parada”.
“Hoy me dedico a agradecer”, expresó el mandatario, quien reconoció el acompañamiento de los jóvenes y las mujeres durante la campaña y agradeció la lealtad y el comportamiento de los brasileños durante la jornada electoral.
Tras imponerse en el balotaje ante Flávio Bolsonaro, el presidente agradeció el respaldo de los brasileños, reivindicó la defensa de la democracia y prometió que su próximo mandato será “el mejor de la historia” del país.
Lula defendió la democracia y apuntó contra la desinformación
En su discurso, el presidente reivindicó el resultado electoral como una defensa de las instituciones democráticas y cuestionó las mentiras difundidas durante la campaña. “Esta elección fue una derrota del negacionismo, de la mentira”, afirmó. También aseguró que nunca había imaginado que alguien pudiera mentir tanto, en una referencia a la desinformación que, según sostuvo, atravesó la disputa electoral.
Lula señaló que su espacio logró transmitir la importancia del voto para preservar las instituciones. “Convencimos a la gente de que votar era extremadamente importante para salvaguardar la democracia en Brasil”, expresó. En esa línea, sostuvo que los brasileños acudieron a las urnas para garantizar la continuidad democrática.
El mandatario también destacó el carácter inédito de su triunfo: fue la primera vez que logró revertir una derrota en la primera vuelta para imponerse en el balotaje. En ese marco, agradeció a los hombres y las mujeres que respaldaron su candidatura y definió los comicios como una disputa por los valores democráticos y la soberanía nacional. “Estas elecciones fueron nacionalismo, fueron democracia”, sostuvo.
Lula anunció que regulará las plataformas digitales
Uno de los ejes centrales del discurso fue la influencia de las redes sociales durante la campaña electoral. Lula denunció que las grandes plataformas digitales interfirieron en la disputa y anticipó que su próximo gobierno impulsará una regulación del sector. El mandatario vinculó esa intervención con intereses externos y sostuvo que las compañías tecnológicas deben responder por sus actividades ante las autoridades brasileñas.
“Esta fue una elección en la que tuvimos que vencer la intromisión que vino desde afuera a través de las plataformas digitales, y vamos a tener que regularlas”, afirmó Lula. El presidente también cuestionó la falta de controles sobre las actividades ilegales en internet y planteó la necesidad de establecer responsabilidades para las empresas tecnológicas. “No es posible que no tengamos conciencia de que el delito en el mundo digital tiene que ser tratado como el delito en la vida real”, expresó.
La disputa por el funcionamiento de las plataformas había escalado durante los días previos al balotaje. El Partido de los Trabajadores (PT) cuestionó públicamente a Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, por presuntas restricciones a los contenidos vinculados con Lula y un supuesto trato favorable a Bolsonaro. La compañía negó las acusaciones de sesgo político y aseguró ante la Justicia electoral brasileña que había adoptado medidas para garantizar un tratamiento equitativo de ambas campañas.
En ese contexto, Lula agradeció la participación del diputado André Janones en la estrategia de comunicación digital de su campaña durante la segunda vuelta y anticipó que esos canales tendrán un papel más importante en su próximo mandato. El presidente también defendió la necesidad de fortalecer el contacto directo entre el Gobierno y la población.
En otro tramo de su discurso, reivindicó la autonomía de Brasil en el escenario internacional. “Este país no acepta ser el patio trasero de nadie”, señaló, en una defensa de la soberanía nacional y de la independencia de las decisiones políticas brasileñas.
Lula prometió que su próximo mandato será el mejor de la historia
De cara a la nueva etapa de su gobierno, Lula aseguró que mantendrá su forma de gobernar, aunque prometió ampliar la participación ciudadana en las decisiones oficiales. “No voy a cambiar la forma de gobernar este país”, afirmó, y agregó: “Vamos a hacer más participar al pueblo de nuestras decisiones”.
El mandatario también expresó su orgullo por el resultado electoral y por su trayectoria política. “Tengo un orgullo muy grande”, afirmó, al destacar que es el primer presidente sin título universitario en ser elegido cuatro veces. Además, hizo una referencia religiosa al triunfo: “Tengo el dedo de Dios en mi cabeza”.
Por último, Lula prometió encabezar una gestión que, según aseguró, será la mejor de la historia de Brasil. “Voy a hacer el mejor mandato de la historia de este país. Pueden tener la certeza”, afirmó, y se comprometió a trabajar “las 24 horas” para que los brasileños puedan “dormir y levantarse con tranquilidad”.
En ese sentido, prometió devolver la paz a la sociedad, garantizar protección a los trabajadores y endurecer la respuesta contra el delito. En referencia a quienes cometen crímenes, sostuvo que los “bandidos” deben terminar en prisión.
El presidente también destacó que una de sus principales motivaciones durante la campaña fue impedir el avance del fascismo. “Una de las cosas que más me motivaron fue que la gente no permitió que el fascismo gane”, concluyó.