La Paz (EFE) - El gobierno boliviano investiga la situación de 250 terrenos situados cerca de la frontera con Brasil porque supuestamente habrían sido adquiridos por ciudadanos del país vecino de forma ilegal, informaron ayer los medios locales.
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El diario «La Razón», de La Paz, divulgó la postura gubernamental, anunciada por el funcionario Dionisio Rivas, director regional del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) del departamento oriental de Santa Cruz, donde se encuentran esos predios.
Al parecer, las tierras se encuentran a menos de 50 kilómetros de la frontera entre los dos países, en una franja en la que según la Constitución boliviana los ciudadanos de las naciones colindantes no pueden poseer propiedades.
Por la misma causa, el gobierno de Evo Morales conminó el mes pasado a la empresa brasileña EBX, que construye una fundición de metales en la misma zona, a abandonar el país o, de lo contrario, será expulsada.
De confirmarse la versión conocida ayer, las fincas investigadas serán revertidas al Estado boliviano y redistribuidas entre los habitantes del lugar, según dispone el INRA, dijo Rivas.
La revisión de la situación de las tierras en el país forma parte del plan de gobierno de Morales, que perfila una reforma agraria con la abolición de los latifundios improductivos, tras haber nacionalizado el gas el pasado 1 de mayo, según informó esta semana el viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz. El anuncio de las autoridades de La Paz fue recibido con inquietud por los empresarios agrícolas y ganaderos de Santa Cruz.
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