En una nueva edición del ciclo Ámbito Debate, especialistas, representantes de empresas de medicina prepaga y directivos de centros médicos, analizaron la situación actual del sistema de salud en Argentina, cuáles son los principales desafíos y lo que esperan para el futuro próximo.
Del primer panel, moderado por Julián Guarino, participaron el Dr. Mariano Allende Iriarte, Subgerente Médico de Urgencias de OSDE; el Dr. Sebastián Defranchi, Director de Fundación Favaloro; Dr. Jorge Lombardo, Director de Salud - Grupo SanCor Salud y el Dr. Iván Chillik, gerente general de MaterCell.
En primer turno, Chillik explicó cuál es la función de MaterCell y qué servicios ofrece: “Somos un banco familiar de células madre del cordón umbilical. El primero del país y Latinoamérica, que fue fundado en 2003. En el cordón umbilical existe una fuente muy rica en células madre capaz de ofrecer respuestas terapéuticas que hasta ese momento no se conocían. Hoy, 18 años después, tenemos más de 40 mil cordones umbilicales guardados y hemos ayudado a más de 20 familias a tener alternativas terapéuticas con las células madre del cordón umbilical”.
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"El bienestar está muy ligado a la salud, pero también a otras cuestiones, como la alimentación, el modelo de vida”, afirmó Lombardo.
Al analizar la aceptación de este tipo de prácticas, Chillik sostuvo: “En Argentina, el 99% de los cordones umbilicales se descartan. Hay distintas alternativas, con guarda familiares, como MaterCell, que se beneficia la propia familia. Hay falta de concientización en Argentina sobre esta posibilidad. En otros países, como en EEUU, entre el 5% y el 10% de los papás toman la decisión de guardar las células madre del cordón umbilical. Y el por qué se explica por el contexto económico, pero también porque hay poca capacidad de proyectarse a largo plazo. Cuando hablamos de esta decisión, se piensa en los próximos treinta o cuarenta años en la vida de sus hijos y situaciones de salud. Lo pensamos como una metáfora del cinturón de seguridad: para disfrutar el viaje con sus hijos y disfrutar el camino, sabiendo que se tiene una herramienta que lo puede ayudar en el futuro”.
Por su parte, Allende Iriarte hizo mención al presente del Grupo Osde: “Es un año muy particular para la organización, porque cumple 50 años. Esto lo consolidó en base a la cercanía de las personas. Y a la capacidad de adaptación al cambio. La empresa está muy bien posicionada y es una estructura muy sólida, que cuenta con 6.400 empleados y 37 filiales en todo el país, para dar asistencia a los 2.200.000 afiliados que tenemos. Además, se acompañó a la evolución del concepto de salud en estos 50 años: ya no se trata de la ausencia de enfermedad, sino del bienestar físico y mental. Que la persona se sienta sana. Pero eso requiere una actividad: hábitos y conductas saludables. Apuntamos muy fuerte a esta definición y el paradigma de tener sustentabilidad desde distintos pilares”.
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"Se acompañó a la evolución del concepto de salud en estos 50 años: ya no se trata de la ausencia de enfermedad, sino del bienestar físico y mental. Que la persona se sienta sana", opinó Allende Iriarte.
“Este año también es importante porque Fundación Osde cumple 30 años y es quien se encarga de la prevención de la salud: reanimación cardiopulmonar, tenemos 42 mil personas capacitadas; y tenemos otra propuesta que se llama el Arte de Cuidar, que se genera un curso a personas para cuidar adultos y niños. Esto le da un beneficio a personas que no tenían oficio para integrarse laboralmente. Estamos viendo que la prolongación de la vida es cada vez más larga y se necesitan cuidadores”.
Por su parte, Defranchi explicó: “Me parece que está bueno diferenciar los diferentes ámbitos o entornos que tiene el sistema de salud. El paciente no tiene porqué entender las diferencias, pero en el servicio de salud hay varios actores que tienen diferentes roles. Y entre ellos tienen que interactuar: está el dominio del conocimiento; los laboratorios que crean las nuevas tecnologías para llevarlo al sector prestador, que es donde estamos nosotros. La persona o la entidad que le brinda ese servicio al paciente. Y después está la parte financiadora o pagadora. Que quien recibe el servicio no paga por ese servicio, lo paga un tercero”.
“La Fundación Favaloro fue fundada en 1975 por René Favaloro. El hospital universitario funciona desde 1992 y se dedica a atender pacientes de alta complejidad con enfermedad cardiovascular compleja, pacientes que necesitan trasplantes. Esos son nuestros fuertes, pero se atienden muchas especialidades. Y también, con las prevenciones, se generaron programas para detección temprana de diferentes enfermedades para que el paciente no tenga que llegar a una cirugía cardiovascular si se puede evitar”, agregó Defranchi.
“Es importante hacer estas intervenciones cuando están probadas y tienen eficacia. Es un área de la medicina muy importante que es hablar en base a la evidencia científica para que esas intervenciones tengan a futuro un resultado sobre la salud de la persona”, detalló el directivo de la Fundación Favaloro.
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“Me parece que está bueno diferenciar los diferentes ámbitos o entornos que tiene el sistema de salud. El paciente no tiene porqué entender las diferencias, pero en el servicio de salud hay varios actores que tienen diferentes roles", analizó Defranchi.
En tanto, al explicar el rol del Grupo Sancor, Lombardo explicó: “Sancor Salud es una de las empresas de medicina prepaga más importantes del país. Está del lado del financiador, una empresa que nació en el Interior del país, a diferencia de la mayoría de las empresas de medicina prepaga. Sancor Salud nace en el interior de Santa Fe y Córdoba y a partir de ahí creció a todo el país. En los últimos dos años, creció cerca de un 40% y tiene que ver con una estrategia de escuchar y entender las necesidades de la gente y ofrecer servicio para satisfacer esas necesidades. El bienestar está muy ligado a la salud, pero también a otras cuestiones, como la alimentación, el modelo de vida”.
“Hay muchas miradas de bienestar, ligada al a prevención de enfermedades serias, pero también tiene otras aristas importantes. Es un grupo que se propuso dar un servicio de calidad a las personas en los momentos más importantes de su vida. Siguiendo esa línea, permitió este crecimiento exponencial en los últimos dos años”, agregó Lombardo.
Lógicamente, la pandemia supuso un quiebre para la manera de trabajar de las compañías vinculadas al sector de la salud. La necesidad de adaptarse rápidamente, desde distintos ámbitos, fue un denominador común.
“En MaterCell se vivieron varias aristas. Hubo una disminución de la tasa de natalidad a nivel mundial. Además, hace poco salió un artículo importante que la edad promedio está pasando de 30 años para tener un hijo a los 40 años. Pero hubo una mayor concientización con temas profundos como nuestra propia mortalidad. Y eso hizo que tomemos conciencia con la prevención como estrategia de la familia y está más presente la decisión de inversión en la prevención en las familias”, señaló al respecto Chillik, quien agregó: “Como también del uso de células madre en distintos ámbitos. Y también planteó un escenario más extremo, más volátil, incierto y ambiguo. Ante eso, reafirmamos nuestro propósito como empresa: para qué estamos en argentina como banco familiar de células madre del cordón umbilical. Ese fue el propósito que nos dio ante este escenario volátil”.
Al referirse al nivel de concientización que generó la pandemia en los pacientes y el personal de la compañía, Allende Iriarte sostuvo: “Impactó en toda la organización, pero puntualmente la gerencia médica de urgencias. Pero, como si hubiéramos anticipado el futuro, Osde venía trabajando con la consulta médica online desde 2016 y 2017. Lo que nos permitió a hoy tener 900 mil consultas médicas online realizadas y 500 mil casos de seguimiento de Covid. Digitalizamos todos los medios de atención. Creamos una imagen de médico de cabecera virtual. Que surge de la necesidad que el paciente no quería que vaya a su casa: explotó exponencialmente. Hoy tenemos un índice de puntuación de 85% con 5 estrellas. La rapidez y la inmediatez con la que el medico toma contacto, resuelve el caso, la receta digital, fue la clave. Apuntamos a esta transformación digital y de esto surge el resultado. Estamos muy orgullosos de cómo nos pusimos a disposición”.
“Además, logramos dar asistencia en lugares alejados y no sólo a afiliados nuestros, sino a personas que no tenían contención. Porque la pandemia superó al mundo entero y pusimos a disposición un equipo de 400 médicos que asistieron a personas que necesitaban ayuda”, agregó Allende Iriarte.
“También incursionamos con la tele psiquiatría con mucho éxito. Como se hizo durante la pandemia, a través de los canales virtuales, seguimos con esta línea con muy buena aceptación por parte de los canales. Estos cambios llegaron para quedarse. Ahora lo que tenemos que hacer es ordenar el concepto y el marco”, subrayó el directivo de Osde.
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"En otros países, como en EEUU, entre el 5% y el 10% de los papás toman la decisión de guardar las células madre del cordón umbilical. Y el por qué se explica por el contexto económico, pero también porque hay poca capacidad de proyectarse a largo plazo. Cuando hablamos de esta decisión, se piensa en los próximos treinta o cuarenta años en la vida de sus hijos y situaciones de salud", sentenció Chillik.
En tanto, sobre cómo impactó la pandemia el funcionamiento de la Fundación Favaloro, Defranchi sostuvo: “La Fundación Favaloro era la que recibía muchos pacientes. La fundación Favaloro se especializa en hacer operaciones de alta complejidad y trasplantes. Entonces, al principio nos costaba pensar que podíamos recibir una gran cantidad de pacientes con Covid. Pero por nuestra estructura, en el hospital sería difícil pensar que una terapia la íbamos a ocupar con pacientes de Covid, porque si había un paciente por trasplante pulmonar no podíamos ponerlo junto a uno contagiado”.
“Nosotros tuvimos que dividir nuestra operatoria y hacer un camino para recibir pacientes con Covid, pero a la vez no resolver a pacientes con patologías como la enfermedad coronaria o las oncológicas. No son patologías que pueden esperar, porque en dos meses a va ser mucho peor. Estábamos todo el tiempo tratando de comunicar que estas cosas las teníamos que seguir haciendo”, agregó Defranchi.
“Creo que en cuanto a la telemedicina hubo un despegue tecnológico que se venían haciendo y hubo que acelerarlas en tiempo récord. Nuestra gran fortaleza era tener más de 300 puntos de atención en todo el país, para los 700 mil asociados. Y de repente, los 2.100 empleados se fueron a sus casas de un día para otro. Para nosotros fue un gran desafío. Fue un momento de crisis y preocupación de no poder darle ese servicio a un asociado: el 70% se atendía en los centros de atención, y hoy es al revés. Para tener acceso a una autorización o un estudio, hicimos un desarrollo de estos canales digitales y de repente explotó. Corríamos atrás de ese tipo de servicios”, señaló por su parte Lombardo.
“El Estado también ayudo, hubo un momento de articulación muy importante, desde la receta digital para poder acceder a los medicamentos, cuestiones de salud mental, se fue flexibilizando un montón de cuestiones que se fueron resolviendo gracias a una articulación muy importante. Todos entendimos que nos enfrentábamos a una situación externa muy importante. Cómo atender al asociado desde la parte personal, más allá de la médica. Además de la evolución de todos los canales digitales. También aportar flexibilidad laboral para el personal”, concluyó Lombardo.